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El odio nos ciega. Respondamos con amor. VII Domingo del tiempo ordinario, ciclo A.

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Al odio que ciega respondamos con amor.

Mt 5,38-48. Sigue sonando fuerte. Sigue sonando a contracorriente. Amar a los enemigos, a los que nos persiguen, a los que pueden hacernos la vida imposible, a los que nos resultan incomprensibles, los que no piensan como nosotros, los que tienen un discurso que chirría… Los enemigos…

¿Cómo es nuestra relación con el que no nos cae bien, con el que nos complica la vida, con el que nos harta y cansa? El Evangelio nuevamente nos trastoca, nos invita a la conversión, a la oración, al cambio de actitudes. Si el mundo se rigiera por el Evangelio, ¡menuda revolución!

Tú estás ahí, Señor, siempre protegiéndonos, ayudándonos, para que ganemos la batalla a nuestro corazón y transformemos los sentimientos de muerte en vida que esparce tu amor por el mundo. El odio nos deja ciegos. Haz que respondamos con Amor.

Fuente: Dibujo: Patxi Velasco FANO – Texto: Fernando Cordero, ss.cc.

Amar es difícil – 7º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A

Mt 5, 38-48. Es fácil odiar. Es fácil dejar de querer, ser irrespetuoso, ejercer la violencia o experimentar venganza. Es fácil ser desigual, injusto y hasta hiriente. Es fácil porque deshumaniza, cosifica. AMAR ES DIFÍCIL. Querer, respetar, valorar. ESO ES DIFÍCIL. Pero cuando lo practicamos juntos, se vuelve sencillo, se vuelve COSTUMBRE. Se vuelve el hábito más bonito de todos. El hábito en el que todos queremos participar. Porque nos hace bien. Nos sienta bien. Nos sentimos bien. AMAR ES DIFÍCIL. Respetar es complicado. Pero qué buen sentimiento genera. En toda la sociedad. PROMOVAMOS LA PAZ.

Fuente: Editorial Verbo Divino – EVD.

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Sacerdote católico y agustino (OSA). Pedagogo, educador, evangelizador digital. Aljaraque (Huelva) España. Educación: Universidad Pontificia Comillas.
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