Tiempo Ordinario

26º Domingo del Tiempo Ordinario: Arranquemos el mal que nos hiere.

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Vive la Pascua Dominical en la Eucaristía Parroquial.

Arranquemos el mal que nos hiere.

Alentados por el Papa Francisco, arranquemos el mal que nos hiere y que imposibilita la alegría del mundo y de la propia Iglesia. Que cada uno, con el don que ha recibido, con las luces que el Señor le dio, ayude al resto de miembros de la Comunidad a encontrar el camino del Amor, la Paz, la justicia y la fraternidad. No escandalicemos con nuestra vida ni con nuestras acciones. Empleémonos a fondo en sanar nuestras ansias de ser, de poder, de lo que lleva a la enfermedad del cuerpo, que no es nuestro, sino don de Dios.

En medio de estos dolores, contamos con la ayuda continua del Espíritu Santo, que sanará nuestras heridas y nuestros corazones si nos ponemos en la sintonía de su Amor.

Fuente: Revista 21. Dibujo: Patxi Velasco FANO – Texto: Fernando Cordero, ss.cc.

Ampliar horizontes, derribar barreras. 26º Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo B.

La causa de Jesús, el reino de Dios, excede con mucho los límites de la comunidad y de la misma Iglesia. No sólo hay en el ancho mundo personas capaces de realizar signos liberadores, sino que los cristianos hemos de reconocerlo, agradecerlo y apoyarlo. El Espíritu de Dios no se encierra en grupos o instituciones, sino que es soberanamente libre. El sectarismo y la intolerancia no tienen sitio en la comunidad cristiana. No puede haber envidias porque otros hagan el bien. Todos los que luchan por la causa del ser humano, están con nosotros. No hay un solo combate por la justicia que no esté silenciosamente en relación con el reino de Dios, aunque los cristianos no lo queramos saber. Hoy toca abrir los ojos y descubrir en el amplio mundo, fuera de mi comunidad, la gran cantidad de grupos y personas que trabajan por la vida, siembran el Reino y ayudan a los demás. Descubrir a profetas, testigos, discípulos, amigos, hermanos… sin títulos, sin credenciales, sin banderas. Acogerlos y alegrarme con ellos y por lo que ellos hacen. Gracias. No somos pocos.

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