Tiempo Ordinario

La fórmula de la felicidad. XXX Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

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Pascua Dominical. Eucaristía en Casa y en Parroquia.

Francisco: la “grande y perenne reforma” de la Iglesia es adorar y servir. Francisco clausura una nueva etapa del sínodo y pide recuperar el sentido de la adoración y del servicio en la Iglesia.

La fórmula de la felicidad

Mt 22,34-40. Con este evangelio llegamos a la fórmula de la felicidad: amar a Dios y al prójimo. No se pueden separar porque van íntimamente enlazados y unidos. Para lograrlo hemos de superar la “montaña” de cosas a las que nos vemos cada día abocados. Observemos el dibujo y traduzcámoslo a nuestra realidad concreta.

Piensa cómo anda tu fórmula de la felicidad. Jesús nos regala la fórmula para ser felices, sostener nuestra vida y tener VIDA. Es una fórmula para aprender, interiorizar y, sobre todo, para vivir. No resulta complicada como algunas fórmulas matemáticas, pero llevarla a la práctica no nos resulta a veces tan fácil.

Con toda sinceridad y libertad, planteémonos esta semana cómo va la única fórmula que nos dejó Jesús. Quizá haya que subir alto para que el Padre nos abrace.

Fuente: Dibujo: Patxi Fano – Texto: Fernando Cordero ss.cc.

Escuchar forma parte de amar – 30º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A

Mt 22,34-40. Jesús responde a los fariseos que no es cuestión de prioridades entre los mandamientos de la Ley sino que el amor a Dios y al prójimo son los pilares sobre los que se sostiene la Ley y los Profetas. ¿Cómo no pensar que Dios nos habla y que debemos abrir nuestros oídos a sus palabras? Escuchar forma parte de amar.

Fuente: Editorial Verbo Divino – EVD.

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Sacerdote católico y agustino (OSA). Pedagogo, educador, evangelizador digital. Aljaraque (Huelva) España. Educación: Universidad Pontificia Comillas.
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