Jóvenes Misión Papa Francisco

Jornada Mundial de las Misiones 2018: evangelicemos junto a los jóvenes.

Comparte

Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos.

Vatican News. «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo», es la invitación que lanza el Santo Padre Francisco en su mensaje para el Día Mundial de las Misiones 2018, dedicado a los jóvenes.

Ciudad del Vaticano. 

El Papa Francisco dedica a los jóvenes el mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones que se celebrará el 21 de octubre de 2018, impulsado por un diálogo basado en la certeza de que la fe cristiana «siempre permanece joven cuando se abre a la misión que Cristo nos confía».

Dicho mensaje será difundido el domingo 20 de mayo, solemnidad de Pentecostés y se titula «Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos».

En él, el Santo Padre cita las palabras de san Juan Pablo II «La misión refuerza la fe»(Carta enc. Redemptoris missio, 2), recordando el amor tan grande que profesó el Papa polaco por los jóvenes y todo el tiempo que les dedicó a lo largo de su vida.

Además, Francisco afirma que el próximo Sínodo que se celebrará en Roma en el mes de octubre, mes misionero, ofrecerá la oportunidad de comprender mejor, a la luz de la fe, «lo que el Señor Jesús quiere decir a los jóvenes y, a través de ellos, a las comunidades cristianas».

La vida es una misión

«Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra. Ser atraídos y ser enviados son los dos movimientos que nuestro corazón, sobre todo cuando es joven en edad, siente como fuerzas interiores del amor que prometen un futuro e impulsan hacia adelante nuestra existencia», escribe el Sucesor de Pedro.

Nadie mejor que los jóvenes percibe cómo la vida sorprende y atrae. Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío. Conozco bien las luces y sombras del ser joven, y, si pienso en mi juventud y en mi familia, recuerdo lo intensa que era la esperanza en un futuro mejor.

“Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra”

El hecho de que estemos en este mundo sin una previa decisión nuestra, nos hace intuir que hay una iniciativa que nos precede y nos llama a la existencia.

Cada uno de nosotros está llamado a reflexionar sobre esta realidad: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).

Os anunciamos a Jesucristo

La Iglesia, anunciando lo que ha recibido gratuitamente (cf. Mt 10,8; Hch 3,6), comparte con vosotros, jóvenes, el camino y la verdad que conducen al sentido de la existencia en esta tierra. Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, se ofrece a nuestra libertad y la mueve a buscar, descubrir y anunciar este sentido pleno y verdadero.

“Nadie mejor que los jóvenes percibe cómo la vida sorprende y atrae. Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío”

Queridos jóvenes, no tengáis miedo de Cristo y de su Iglesia. En ellos se encuentra el tesoro que llena de alegría la vida. Os lo digo por experiencia: gracias a la fe he encontrado el fundamento de mis anhelos y la fuerza para realizarlos. He visto mucho sufrimiento, mucha pobreza, desfigurar el rostro de tantos hermanos y hermanas.

Sin embargo, para quien está con Jesús, el mal es un estímulo para amar cada vez más.

Por amor al Evangelio, muchos hombres y mujeres, y muchos jóvenes, se han entregado generosamente a sí mismos, a veces hasta el martirio, al servicio de los hermanos. De la cruz de Jesús aprendemos la lógica divina del ofrecimiento de nosotros mismos (cf. 1 Co 1,17-25), como anuncio del Evangelio para la vida del mundo (cf. Jn 3,16).

Estar inflamados por el amor de Cristo consume a quien arde y hace crecer, ilumina y vivifica a quien se ama (cf. 2 Co 5,14). Siguiendo el ejemplo de los santos, que nos descubren los amplios horizontes de Dios, os invito a preguntaros en todo momento: «¿Qué haría Cristo en mi lugar?».

Transmitir la fe hasta los confines de la tierra

También vosotros, jóvenes, por el Bautismo sois miembros vivos de la Iglesia, y juntos tenemos la misión de llevar a todos el Evangelio. Vosotros estáis abriéndoos a la vida. Crecer en la gracia de la fe, que se nos transmite en los sacramentos de la Iglesia, nos sumerge en una corriente de multitud de generaciones de testigos, donde la sabiduría del que tiene experiencia se convierte en testimonio y aliento para quien se abre al futuro.

Comparte
COMPARTE
ENTRADAS RELACIONADAS
Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011. Una semana Inolvidable.
Sínodo: Jóvenes, la «nueva piedra angular» de la Iglesia.
Dar sentido a la vida y dilatar el corazón. Inteligencia espiritual.

Deja tu comentario

*