Jóvenes

Una iniciativa para jóvenes está causando éxito en Aranda de Duero (Burgos). 2023.

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Portada: Adolescentes y Jóvenes de la Parroquia de la Vera Cruz, Aranda de Duero (Burgos).

Los avances y el día a día de un proyecto que cumple un año con buenas perspectivas y evolución.

Hace ya algunos meses la SER contó a través de un reportaje y posterior entrevista con Álvaro Zamora cuál era la alternativa que la iglesia había creado en Aranda con la finalidad de que los jóvenes pudieran alejarse del frío en la calle. Para ello, hay que acudir a la parroquia de la Vera Cruz, donde varios grupos -cuatro en total que se dividen por edad, de 12 a 18 años- se reúnen asiduamente. Allí se hacen la cena, conversan, y previamente juegan. «Un día hicimos las torres estas que hacen los catalanes, y hoy hemos hecho mímica. Otras veces vemos pelis en el proyector, y en cuanto haga bueno a jugar al fútbol», contaba aquel día uno de los grupos más jóvenes. Están tutorizados y vigilados «por el cura Álvaro, que es muy majo».

Panorámica

Sobre la visión que recibió al llegar a Aranda, cuenta que «no venía con ninguna idea». «Detecté que es una ciudad donde hay juventud, y no hablo solo de las edades de adolescencia, sino que hay familias jóvenes, empleo y poder adquisitivo, colegios, instituto y vida. Y se nota la forma de vivir. Pero sí escuché que por el frío y el aburrimiento la gente se metía en las lavanderías o pasando por la plaza pues con pipas, o en bachillerato el fácil consumo de porros o alcohol. Y eso es preocupante. Vi eso. La alternativa fue ofrecer y plantear con ilusión. Ellos fueron viendo que hay una felicidad distinta hacia la juventud actual. También veo el tema de la salud mental, abuso de pantallas y con edades tempranas. Si están anestesiados, ¿cómo van a revolucionar? Eso procuramos, chispa, sacarles de todo eso», comenta.

Para captar su atención, explica Zamora, «es importante que conozcan la persona; con transparencia, con cómo eres, y cuando lo haces y ven que no buscas nada raro, eso anima, os conocéis, y luego el equipo de monitores, viendo que merece la pena, y solo es escucharles mucho y proponerles… saber qué quieren», dejando claro que «tienen que ver que son protagonistas y tener paciencia». «Porque unos tienen referencia hacia el otro y ven continuidad, que merece la pena, que puede haber algo, y eso ilusiona», sentencia, en una charla amplia que puede reproducirse en el audio cabecero.

Fuente: cadenaser.com – Redacción Radio Aranda -14/11/2023.

La alternativa a que los jóvenes de Aranda pasen frío en la calle y se formen en valores.

Conocemos a dos de los cuatro grupos de jóvenes que se reúnen en la parroquia de la Vera Cruz para divertirse y crear convivencia, cansados de que «les mareen» y encantados de romper con los prejuicios que se tiene sobre ello.

«¿Qué haces en Aranda, si es que no hay nada?», dice casi ofendida una adolescente. «Pasar frío y dar vueltas o comer pipas o dormir», responde otro joven cuando es preguntado por qué estaría haciendo un viernes de final de febrero a esa misma hora. Son solo dos de los muchos testimonios que podrían recogerse cualquier fin de semana en la capital ribereña, que adolece de ocio pero también de alternativas para los jóvenes, lo que no quita que alguna haya. Y precisamente una de ellas la hemos conocido a profundidad en las últimas jornadas. Para ello, hay que acudir a la parroquia de la Vera Cruz, donde varios grupos -cuatro en total que se dividen por edad, de 12 a 18 años- se reúnen asiduamente. Allí se hacen la cena, conversan, y previamente juegan. «Un día hicimos las torres estas que hacen los catalanes, y hoy hemos hecho mímica. Otras veces vemos pelis en el proyector, y en cuanto haga bueno a jugar al fútbol», dice uno de los grupos más jóvenes. Están tutorizados y vigilados «por el cura Álvaro, que es muy majo».

Álvaro Zamora ciertamente es un sacerdote joven que ha dado respuesta, junto a otros monitores, a los problemas de ocio que sufre la juventud. Cuando sale de dar clase, directamente casi se ‘mete’ cinco horas con varios grupos. Pero lo hace encantado. Con ellos no solo se divierte, sino que reflexiona. «Un día hablamos sobre la desigualdad entre hombres y mujeres. Cobran menos y eso no es justo«, dice una joven. «También sobre el tema del textil, cómo se aprovechan de ellas», dice otro. En sus palabras se denota un gen diferente. Una preocupación por lo que pasa en el mundo. Pero también buenas prácticas y hábitos. Porque ellos recogen -y hasta decoran- el nuevo espacio que se está creando en esta parroquia.

Después, es turno de los adolescentes. «Con ellos vas más a tiro hecho», reconoce Zamora. En este caso, además de hacer actividades y reflexiones, también han hecho voluntarios. «La tarde de Nochebuena la pasamos con los ancianos de la Ciudad de Bienestar pasando tiempo con ellos. Y luego hay días que hacemos convivencia y nos vamos a jugar al pádel y después hacemos unos macarrones», dicen alegremente. Esta es una válvula de escape para no pasar frío, pero sobre todo, para seguir formándose en valores y entretenerse.

‘El cura Álvaro’

Después de escuchar a los jóvenes, es momento de escuchar al sacerdote, que se ha estrenado este curso en Aranda y la Ribera. No se ha encontrado prejuicios, pero «siempre voy con el mismo mensaje y la cara descubierta; la Iglesia está acostumbrada a trabajar con los jóvenes, siempre ha estado ahí, y el objetivo no es otro que inculcar valores de siempre a los jóvenes, creando personas auténticas, de una sola pieza, con interioridad». Pero, ¿cómo se ‘revoluciona’ a los revolucionarios? «Principalmente escuchándoles e invirtiendo tiempo en ellos. Muchas de sus historias son increíbles. Hay que mostrarles cariño, confianza, y apostar por ellos, porque muchas veces sienten que nadie les entiende, y como todos hemos pasado por esas cuestiones, hay que escucharles. Es así como se consigue acercarles a estos grupos», dice, reconociendo que no está solo, pues hay otros sacerdotes de Aranda y monitores «que se han tenido que ir de aquí y vuelven los fines de semana».

Uno de ellos es Rubén. «Yo me siento identificado con estos chicos en estas edades. Cuando me fui a nivel personal sentía nostalgia. Y nos conocimos en Navidades, y me propuso esto», dice. Álvaro, por ejemplo, cuenta que para amueblar el nuevo espacio, ‘engañó’ a los jóvenes para llevárseles a Ikea. «Ellos mismos lo montaron para que sea su lugar, para que no tengan la sensación de catequesis de los 80, de casposo… Buscábamos algo más funcional», añade, contando que «ellos se sienten partícipes», pero «aún no tienen esa capacidad de iniciativa, pero saben lo que no quieren, por eso hay que escucharles para ver lo que les interesa o no, y buscar alternativas». «Quieren algo con identidad. Están cansados de que les utilicen, mareen, de que no apuesten por ellos. Están cansados de los prejuicios que tienen de los jóvenes, no quieren estar etiquetados, no quieren estar vagando por Aranda, quieren estabilidad y felicidad. Están en una época en la que tienen que revolucionar, y ahí tiene la iniciativa de solucionarlo y arreglarlo. Y puede sonar a cura, que es lo que soy, pero esa palabra de algo pleno que les llene, de esos vacíos propios de la adolescencia que lo hemos pasado todo, la Iglesia tiene esa palabra de plenitud. Suena de Evangelio, pero es así. Ellos no me consideran tampoco un cura de antaño, por algo soy el cura Álvaro», esgrime entre risas, entre que Rubén destaca «las ganas que ponen todos en involucrarse y participar».

Objetivos y propuestas

Por último, sobre actividades, explica Zamora que «tenemos un campamento de verano Inter parroquial y vamos a ir a Espinosa de los Monteros, y los jóvenes que han hecho curso de monitor harán allí las prácticas, y luego el viaje a Lisboa por la Jornada Mundial de la Juventud, que es una experiencia única y para la que están tratando de conseguir financiación».

Fuente: cadenaser.com – Redacción Radio Aranda – 09/03/2023.

Grupo de adolescentes y jóvenes Vera Cruz. Aranda de Duero (Burgos)

👨‍👩‍👧‍👦 El viernes nos volvimos a reunir el grupo de adolescentes en los salones de la Vera Cruz. Esta vez tocaba hablar de la familia y para ello hicimos un bingo familiar 🎲, vimos un vídeo y hablamos sobre él 📹, escribimos una carta 📝, tuvimos el primer encuentro con Jesús con la exposición del Santísimo 🙏🏻 y rematamos cenando algo 🍟

Encuentro de grupo. 17 noviembre 2023.
Encuentro con Jesús con la exposición del Santísimo. 17 noviembre 2023.

Más info

Hola, soy Álvaro. Tengo 23 años y soy seminarista.

Álvaro Zamora Gómez. 2017/10/04.

¡Hola amigos!

Me llamo Álvaro y tengo 23 años. Soy seminarista de la diócesis de Burgos y estoy en quinto de teología. Os voy a contar a grandes rasgos cómo Dios me metió en este lío de querer ser sacerdote…

He de decir que a pesar de haber nacido en Burgos me siento muy riojano y es que las raíces familiares por parte de mi padre vienen de S. Vicente de la Sonsierra, en la Rioja alta. Es allí donde vivo todas las vacaciones de verano y de Semana Santa junto a mi familia y amigos desde que era pequeño. A los 9 añitos comencé mis primeros pasos en eso de ser monaguillo y a participar en la Semana Santa de una manera intensa, ingresando en la Cofradía de la Santa Vera Cruz de los disciplinantes, los famosos “picaos”, de la cual todavía formo parte de manera agradecida y con un sentimiento muy especial.

Pasadas las fiestas patronales de Logroño, S. Mateo, me viene a la cabeza ese famoso cuadro pintado por Caravaggio que se encuentra en la iglesia de S. Luis de los franceses, en Roma. En él podemos ver una luz descendente que ilumina el rostro y la actividad de Mateo. Apreciamos como Mateo estaba inmerso en el día a día, en su mesa recaudando y contando las monedas de los impuestos. Está rodeado de gente pero el único que se siente llamado es Mateo y lo muestra con ese gesto de extrañeza señalándose a sí mismo en un amago de preguntarse si es a él a quién buscan. Así fue como Dios llamó a S. Mateo para que le siguiera y hacerle apóstol.

Este mismo cuadro trayéndole a nuestros días y cambiando los personajes puede ilustrar como fue mi llamada. Yo era un estudiante de bachillerato como otro cualquiera, con mis planes de futuro, mis miedos y dudas sobre si estudiar una carrera u otra, mis preocupaciones, salía con mis amigos de fiesta hasta las tantas, tenía ligues y alguna que otra novia, preocupado por conocer mundo y como muchos de los jóvenes de hoy en día, por desgracia, tras hacer la confirmación no pisaba la Iglesia. Digamos que esa podía ser mi particular “mesa de recaudación de impuestos”, mí día a día al igual que Mateo. Fue ahí, en medio de mi vida, entre clase y clase, mientras me pedía una cerveza, en mis ratos a solas, en el estar con las chicas, en los viajes… donde Dios irrumpió como un rayo haciendo que abriera los ojos y me preguntara sobre cuál era mi lugar en el mundo, para qué había sido creado. ¡Dios existía! y había estado ahí conmigo desde siempre, quería mi felicidad plena, absoluta y no placebos superficiales con los que me engañaba a mí mismo.

No podía estar indiferente tras aquel encuentro que marcó un antes y un después, tenía que resolver esas preguntas y encontrar mi lugar en el mundo, para lo que Dios me había creado. Volví a ir a Misa, a formarme, a rezar, a procurar hacer la vida más fácil a los demás en el voluntariado pero se ve que Dios me pedía más, ¡Ser sacerdote! ¿Yo?Con lo golfo y piezas que he sido, con lo malo que soy a veces, no soy capaz, ¡si tengo novia! tiene que ser otro mejor que yo por el bien de la gente… Te has confundido, yo no soy el que buscas. Esa fue mi reacción, mi propio gesto de extrañeza, como el de Mateo. Estaba rodeado de gente buenísima, involucrada, amigos santos… ¡y va y me llama a mí! Con el tiempo me fue cambiando el chip y no lo veía tan mal. En Misa me fijaba en el sacerdote, me preguntaba por su vida, les veía siempre felices, alegres, dispuestos… no me quitaba aquella idea de la cabeza y es que a Dios nadie le gana a cabezota, estaba empeñado en que fuera sacerdote. Con la ayuda de muchos -entre ellos D. Carlos por su testimonio, a D. Gonzalo por su sonrisa diaria y constante y a D. Fernando por su acompañamiento y generosidad– respondí que sí a Dios y procuro hacerlo día a día, cada mañana.

¿Quién me iba a decir a mí que acabaría en el seminario? Sigo pensando que soy indigno pero es en esa debilidad donde encuentro la respuesta, en el Evangelio escrito por S. Mateo: “No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores” (Mt 9,9-13).

Te invito a que descubras la maravilla enorme que es tu vida, el valor infinito que tienes y el amor de Dios, que está en el origen de tu ser y también en tu destino.

Descubre y saborea la vocación a la que Dios te ha llamado porque Dios pensó en ti, se enamoró de ti, deseó que existieras y decidió darte el ser y la vida.

¡Descubre el camino de amor y misericordia que Dios tiene preparado para ti desde la eternidad!

Álvaro Zamora Gómez.

Fuente: jovenescatolicos.es

Presentación de Álvaro Zamora Gómez como vicario parroquial de San Juan de la Vera Cruz, Santa Catalina y Sinovas de Aranda de Duero (Burgos).

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Sacerdote católico y agustino (OSA). Pedagogo, educador, evangelizador digital. Aljaraque (Huelva) España. Educación: Universidad Pontificia Comillas.
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