Misión Papa Francisco

Párrocos para el Sínodo. Un encuentro internacional. 28 abril-2 mayo 2024.

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Ser una Iglesia sinodal en misión. Sinodal y misionera.

La carta del papa a los 300 párrocos que se reúnen con motivo del Sínodo. Carta-del-Papa-Francisco-a-los-Párrocos-2-5-2024. Descarga

El papa escribió una carta a los 300 sacerdotes que participaron en el Encuentro Internacional «Párrocos por el Sínodo».

En su carta, Francisco subrayó la importancia de la tarea del sacerdote. Dijo que la Iglesia no podría salir adelante sin su trabajo.

Francisco también alabó la capacidad de muchos sacerdotes de hacer comunidades con personas de distintas culturas y tradiciones. Aplaudió que el sacerdote emprenda esta misión en el marco de una Iglesia una sinodal. La carta explica que los sacerdotes son “indispensables” en la evangelización.

FRANCISCO
Es necesario que deis testimonio con vuestra vida: que seáis sacerdotes que ardan por el deseo de llevar el Evangelio a las calles del mundo, a los barrios, a las casas, especialmente a los lugares más pobres y olvidados.

El papa invitó a los párrocos a construir una Iglesia sinodal y misionera desde sus comunidades. Francisco dijo que el papel de los laicos en esta misión es de gran importancia, ya que ellos contribuyen a que los sacerdotes “se sientan menos solos en la demandante tarea de evangelizar”.

Esta iniciativa de traer 300 párrocos a Roma surgió durante las primeras discusiones del Sínodo de la Sinodalidad de 2023. Durante estas reuniones, se evaluó la posibilidad de otorgar un papel más activo a los diáconos, sacerdotes y obispos dentro del proceso sinodal.

Fuente: romereports.com – KG. TR: PA

Así escucha la Iglesia a 300 párrocos de todo el mundo. Ellos son ‘‘el terreno más cercano a los fieles’’

A dos días de finalizar el encuentro, los sacerdotes convocados de todo el mundo en Roma, siguen compartiendo sus experiencias y preocupaciones en su trabajo con los fieles.

El pasado domingo 28 de abril comenzó en Sacrofano (provincia de Roma) el encuentro internacional de 300 párrocos. Ellos son ‘‘el terreno más cercano a los fieles’’, como afirma el teólogo canadiense Gilles Routhier. El objetivo de estas jornadas no es impartir «una enseñanza o una exposición sobre la sinodalidad» como afirmaba el Cardenal Grech, secretario general del Sínodo. La Iglesia quiere escuchar sus preocupaciones, conocer sus métodos y cómo actúa el Espíritu en su misión.

El encuentro terminará este jueves 2 de mayo. Su título es ‘‘Párrocos para el Sínodo. Un encuentro internacional’’. Los sacerdotes convocados viven, por tanto, el ecuador de estas jornadas.

»En la Iglesia hay espacio para todos, todos, todos»

Este encuentro internacional de párrocos forma parte del sínodo que acabará en octubre con su segunda asamblea, el sínodo de la sinodalidad. ¿Qué es la sinodalidad? La idea que el Papa compartió en la JMJ de Lisboa: ‘‘En la Iglesia hay espacio para todos, todos, todos. Ninguno está de más, así como somos», como lo dice Jesús en la parábola del banquete. La sinodalidad consiste en no dejar a nadie atrás y caminar juntos. El proceso para llegar a ese objetivo tiene varios pasos: ahora es el momento de los párrocos.

Ahora la Santa Sede presta especial atención a los párrocos. ¿Cuáles son sus preocupaciones?, ¿qué retos tienen las parroquias?, ¿qué les preocupa?, ¿cuál es el papel de la parroquia?

Para ello, la Iglesia ha organizado talleres de propuestas pastorales, diálogo con expertos, por ejemplo en Derecho Canónico; mesas de intercambio de buenas prácticas y, por supuesto, celebraciones litúrgicas.

Tres de ellos son españoles: Óscar Díaz Malaver (archidiócesis de Sevilla) y párroco en la capital andaluza; Miguel Ángel González Sáiz (diócesis de Coria-Cáceres), párroco en un barrio marginal en Cáceres y de Salorino, un pueblo de 500 habitantes. También Teófilo Nieto Vicente (diócesis Zamora), que se encarga de 43 parroquias gracias a un equipo de laicos y consagrados que ha organizado. Entre los 300 párrocos hay también sacerdotes de la Iglesia Oriental Católica.

El 2 de mayo Francisco les recibirá en audiencia para concluir el encuentro.

Fuente: cope.es

El Papa pide a los curas parroquias «sinodales y misioneras» y les ofrece estas tres recomendaciones

Francisco reivindica en una carta la labor de los párrocos en el marco del encuentro de ‘Los Párrocos por el Sínodo’, al ser los que conocen al Pueblo de Dios por dentro.

“Si las parroquias no son sinodales y misioneras, tampoco lo será la Iglesia”. Es el mensaje que ha trasladado el Papa Francisco a los párrocos en una carta escrita por el Pontífice al concluir el encuentro internacional de ‘Los Párrocos por el Sínodo’ que se ha celebrado en Roma.

En la misiva, el obispo de Roma agradece a los párrocos por su generoso trabajo, y les pide “ser constructores de una Iglesia sinodal misionera y a comprometerse con entusiasmo en este camino”. Y es que como ha apuntado Francisco, los párrocos son los que realmente conocen la vida “del Pueblo de Dios desde dentro, sus fatigas y alegrías, sus necesidades y sus riquezas”.

Por ello, el Papa les invita a animar a las comunidades parroquiales a la participación, teniendo como misión, como todos los bautizados, de anunciar el Evangelio: “Si las parroquias no son sinodales y misioneras, tampoco lo será la Iglesia”, ha insistido.

Las tres recomendaciones del Papa Francisco a los párrocos

Para lograrlo, el Papa les ha formulado tres recomendaciones que les inspire el estilo de vida y acción pastoral: vivir los carismas, discernimiento comunitario y fraternidad sacerdotal.

“Los invito a vivir su carisma ministerial específico cada vez más al servicio de los multiformes dones diseminados por el Espíritu en el Pueblo de Dios”, les pide el Sucesor de Pedro a los párrocos convencido de “que así harán surgir muchos tesoros escondidos y se encontrarán menos solos en la gran tarea de evangelizar”.

En segundo lugar, les aconseja “que aprendan y practiquen el arte del discernimiento comunitario,  valiéndose para esto del método de la ‘conversación en el Espíritu’.

Y luego el Papa les advierte sobre la potencia de la fraternidad sacerdotal: “Basen todo en el intercambio y la fraternidad entre ustedes y con sus obispos”, señalando que “no podemos ser auténticos padres si no somos ante todo hijos y hermanos. Y no seremos capaces de suscitar comunión y participación en las comunidades que nos son confiadas si no las vivimos en primer lugar entre nosotros”.

Fuente: cope.es – 2 mayo 2024.

Los párrocos, a prueba de sinodalidad

Desde hoy hasta el 2 de mayo se celebra en Sacrofano, en la provincia de Roma, un encuentro internacional para profundizar en el tema del último Sínodo con vistas al próximo. Cardenal Grech: compartir las historias de las parroquias en su realidad y humanidad es darse cuenta de cómo la Providencia divina «sigue escribiendo hoy la historia de la Iglesia».

A medio camino entre las dos asambleas en el Vaticano -la del pasado octubre y la próxima de este año, que tendrá lugar del 2 al 27 de octubre-, les toca medirse con el espíritu, el método y el estilo de la sinodalidad a los sacerdotes que viven en primera línea de la pastoral en los territorios que les han sido confiados. Se trata, por tanto, de párrocos de diversas partes del mundo que desde hoy, 29 de abril, y hasta el próximo viernes, 2 de mayo, debatirán sobre este tema en Sacrofano, en la provincia de Roma, que abandonarán al final de los trabajos para llegar a Roma y encontrarse con el Papa en el Aula Nueva del Sínodo.

Grech: historias imperfectas pero verdaderas

Esta mañana, en la apertura del encuentro internacional, los saludos introductorios han visto tomar la palabra a varios cardenales. El Secretario General del Sínodo, el cardenal Mario Grech, hablando de historias humanas en las que Cristo, dijo, «está siempre presente» y que, por tanto, son «también historias de Dios», observó a continuación que las historias de las parroquias, aunque «todas menos perfectas», son también historias de Dios. Su puesta en común se convierte así en una ayuda mutua para comprender que la Providencia divina «sigue escribiendo hoy la historia de la Iglesia». La reunión de Sacrofano, añadió, pretende ser un momento para contar esas historias y no un lugar para «recibir una enseñanza o una exposición sobre la sinodalidad». Un lugar en el que avanzar juntos y confrontar la realidad y no la «fantasía» de la experiencia de los párrocos con sus comunidades.

Lázaro: la sinodalidad, «talento» de la Iglesia de hoy

Por su parte, Lazarus You Heung sik, prefecto del Dicasterio para el Clero, subrayó el aspecto de la escucha como protagonista del encuentro, propio del estilo sinodal. Esta metodología, recordó, «también la experimentamos recientemente cuando, a principios de febrero, celebramos en el Vaticano un Congreso Internacional para la Formación Permanente de los Sacerdotes». Centrándonos en breves conferencias, en la comunicación de buenas prácticas y luego en la conversación en el Espíritu en pequeños grupos, cosechamos frutos sorprendentes». En primer lugar, dijo, «una fraternidad en la que cada día crecía más la alegría de ser sacerdotes» y «que ayudaba a cada uno a comprender lo que podía hacer en su propio ambiente, en sus propias comunidades». La sinodalidad, reiteró el cardenal, ayuda a la Iglesia a estar centrada tanto en la dimensión de la comunión como en la del anuncio del Evangelio, gracias a la reafirmación de la «corresponsabilidad». El estilo sinodal, concluyó el cardenal Lázaro, «implica plenamente a todos los bautizados» sin quitar «nada al servicio específico que estamos llamados a realizar como pastores», sino que «añade y mejora». Y éste «es el gran talento que el Espíritu Santo ha puesto en nuestras manos en nuestro tiempo».

Padre Costa: el documento brújula

Tras los saludos de apertura, el padre Giacomo Costa, secretario especial del último Sínodo, tomó el micrófono e indicó el Informe de síntesis como el documento esencial al que referirse durante el encuentro de Sacrofano. El clérigo recorrió las tres etapas del camino sinodal, desde la fase de consulta y escucha del Pueblo de Dios, pasando por el discernimiento de los pasos que la Iglesia está llamada a dar, hasta la puesta en práctica, cuando corresponderá al Papa indicar la dirección a seguir. Y  una primera pauta de trabajo hacia la sesión de octubre próximo, señaló el padre Costa, se refiere a la cuestión de cómo ser una Iglesia sinodal en misión, las herramientas a adoptar en los diversos contextos, valorando la originalidad de cada bautizado en el anuncio de Cristo. De ahí las reflexiones sobre el ministerio del obispo diocesano y las Conferencias Episcopales o la relación entre la sinodalidad eclesial, la colegialidad episcopal y el primado del Obispo de Roma. No hay que olvidar, concluyó el jesuita, la atención que hay que prestar a los pobres y a los que permanecen al margen de la vida comunitaria.

Fuente: vaticannews.va

Intervención de Mons. Luis Marín de San Martín. Encuentro Internacional de Párrocos. «Párrocos para el Sínodo».

Sacrofano – Vaticano, 29 de abril – 2 de mayo de 2024

Queridos hermanos, sed bienvenidos.

1. El proceso sinodal

Estamos viviendo en la Iglesia un tiempo de renovación y esperanza que implica a todos y que necesita de todos.

«La sinodalidad puede entenderse como el caminar de los cristianos con Cristo y hacia el Reino, junto con toda la humanidad; orientada a la misión, la sinodalidad comporta reunirse en asamblea en los diversos niveles de la vida eclesial, la escucha reciproca, el dialogo, el discernimiento comunitario, la creación del consenso como expresión del hacerse presente el Cristo vivo en el Espíritu y el asumir una corresponsabilidad diferenciada»1. No es algo ocasional, sino pertenece a la esencia de la Iglesia; es estructural y configurador, no esporádico o accidental2. Es un proceso que forma parte de la dimensión constitutiva de la Iglesia y que se concreta en desarrollos diversos y en estructuras variadas, como son el Concilio ecuménico, el Sínodo de los Obispos, los Sínodos de las diócesis, los diferentes consejos parroquiales o diocesanos, los capítulos y asambleas de los religiosos, etc.

La sinodalidad se orienta a la coherencia en la Iglesia, es decir, a la autenticidad en la vivencia y en el testimonio de la fe. Y como todo proceso de reforma, para ser viable, debe comenzar necesariamente desde abajo. Por eso la parroquia adquiere una enorme importancia. Agradezco vivamente la tarea realizada en las parroquias, de forma particular en la fase diocesana, pero que se prolonga y continúa en el día a día, para hacer de la parroquia un laboratorio de sinodalidad y lograr un estilo, un modo de proceder en el discernimiento y el desarrollo del propio carisma, vocación o ministerio como vivencia integrada en y desde el pueblo de Dios.

2. La parroquia a la luz del Concilio

Desde el Concilio Vaticano II queda clara la necesidad de redescubrir esa dimensión comunitaria de la parroquia, que debe entenderse como una «comunidad de comunidades»3, que integra en torno a la Eucaristía, centro de la vida de la Iglesia y de la parroquia, a los diversos grupos, más aun, a los diferentes ministerios y vocaciones. La parroquia, como se ha dicho acertadamente, no agota la misión de la Iglesia, por lo tanto no puede pretender ser la única comunidad en la que los fieles se expresen y desarrollen su vocación, pero si las reúne a todas.

Así el ministerio del párroco aparece como un servicio a desarrollar en el pueblo de Dios, sin diluirlo en el empobrecedor democratismo asambleario ni recluirlo en el hiriente clericalismo verticalista. Basta retomar la eclesiología de los documentos conciliares, sobre todo Lumen gentium, Gaudium et spes, Presbiterorum ordinis.

En esta perspectiva, Eucaristía y ministerio ayudan a comprender la relación entre Iglesia universal e Iglesias particulares. El cuerpo eucarístico del Señor es uno e indiviso. Como consecuencia, también su cuerpo místico es uno e indiviso. Por lo tanto, cada Iglesia particular, en la que se celebra la Eucaristía, debe estar necesariamente insertada en la Iglesia universal, cuerpo único e indiviso de Cristo4. Tampoco debemos olvidar que la Iglesia universal es comunión de Iglesias particulares, no su mera suma. El mismo razonamiento se puede hacer desde el ministerio sacerdotal (tanto presbiteral como episcopal) y su dimensión de «colegio», no desgajado e individualista, sino insertado y comunitario. La variedad se convierte en riqueza desde la comunión: en la diócesis con el obispo, en la Iglesia universal con el Papa: siempre cum Petro et sub Petro5.

3. El encuentro de párrocos

3.1. Hacia una parroquia renovada

La instrucción La conversión pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia, publicada por la entonces Congregación para el Clero6, en la que se enfatiza, como ha recordado el cardenal Kasper, la responsabilidad común de todo el pueblo de Dios en las parroquias acentúa su precisa y concreta exigencia pastoral: acercar el Evangelio al pueblo a través del anuncio de la fe y de la celebración de los sacramentos. La misma etimología del término hace comprensible el sentido de la institución: la parroquia es una casa en medio de las casas7 y responde a la lógica de la Encarnación de Jesucristo, vivo y activo en la comunidad humana (n. 7). No se trata de promover una visión teórica y lejana, estática y fosilizada, sino dinámica y creativa, insertada en este tiempo y en esta historia. Precisamente el Papa Francisco, al inicio de su ministerio, insistía en la importancia de la «creatividad», que significa «buscar caminos nuevos», es decir «buscar el camino para que el Evangelio sea anunciado8 (n. 1). Por eso la conversión misionera implica en modo particular a la parroquia, comunidad convocada en tomo a la Mesa de la Palabra y de la Eucaristía (n. 6). Y, si es auténtica, también conduce de forma natural a una revisión de las estructuras.

Este Encuentro Internacional de Párrocos se inscribe en la dinámica sinodal que está viviendo la Iglesia y que comienza, ciertamente, desde abajo, en la vida de la parroquia. El Documento de Síntesis de la Primera Sesión de la Asamblea del Sínodo de los Obispos contiene preciosas referencias: la misión de los laicos en las comunidades cristianas (8.e)9; las diversas formas del ministerio pastoral de presbíteros y diáconos (11.b)10; el obstáculo del clericalismo (11.c) y de las diversas formas de exclusión (18.f); las nuevas fronteras como la misión digital y su implicación en la renovación de las estructuras parroquiales (17.i). Son temas sobre los que necesitamos un discernimiento que nos permita encontrar respuestas y propuestas.

3.2. De qué se trata y quién lo promueve

Iniciamos, por tanto, un encuentro de escucha, oración y discernimiento. La iniciativa responde a las indicaciones de los participantes en la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos que sugirieron una mayor escucha de la voz de los párrocos. Con mucha alegría, incluso con entusiasmo, hemos organizado este encuentro, promovido por la Secretaría General del Sínodo y el Dicasterio para el Clero, junto con el Dicasterio para la Evangelización (Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares) y el Dicasterio para las Iglesias Orientales. Aquí tenemos ya una hermosa muestra de colaboración interdicasterial, en la línea de lo indicado en la Constitución apostólica Praedicate Evangelium, sobre la reforma de la Curia Romana

3.3. Estructura del encuentro

Tres objetivos:

• Escuchar y valorar la experiencia sinodal que están viviendo en sus respectivas parroquias y diócesis.

• Hacer posible el dialogo y el intercambio de experiencias e ideas.

• Aportar materiales que se utilizaran en la redacción del Instrumentum laboris para la Segunda Sesión de la Asamblea del Sínodo de los Obispos (octubre 2024), junto con las síntesis de la consulta coordinada por las Conferencias Episcopales y los resultados del estudio teológico-canónico llevado a cabo los grupos de trabajo activados por la Secretaría General del Sínodo.

Dos momentos:

• En Sacrofano (del 29 de abril al 1 de mayo), con un tema general, Como ser una Iglesia local sinodal en misión, que se concretará en un tema a desarrollar cada día: El rostro de la Iglesia sinodal; Todos discípulos, todos misioneros; Tejer lazos, construir comunidad. Cinco expertos acompañarán los trabajos: V. David (obispo, Filipinas), B. Ndubueze Ejeh (canonista, Nigeria), T. Halík (teólogo, Republica Checa), G. Routhier (teólogo, Canadá) y M.L. Zervino (socióloga, Argentina). Muchas gracias, a todos ellos, por su disponibilidad y preciosa colaboración. Se utilizará el método de la conversación en el Espíritu, que tan buenos frutos ha producido, y el trabajo se desarrollará por grupos lingüísticos y en plenaria.

Creo importante resaltar los tiempos de oración (rezo de laudes al comenzar la jornada, tiempo de oración personal, celebración de la Eucaristía). El rezo de vísperas lo realizara cada uno de forma individual. Durante la mañana el Santísimo Sacramento permanecerá expuesto en la capilla.

• En el Vaticano (2 de mayo): con un encuentro-dialogo con el Santo Padre y la celebración de la Eucaristía en la Basílica de San Pedro (Altar de la Cátedra).

Queridos amigos, hemos sido convocados para discernir «Como ser una Iglesia local sinodal en misión». Este es nuestro reto y el regalo que se nos ofrece en estos días. Termino con un hermoso texto de Pablo VI, que nos coloca en la debida perspectiva:

«Evangelizadora, la Iglesia comienza por evangelizarse a sí misma. Comunidad de creyentes, comunidad de esperanza vivida y comunicada, comunidad de amor fraterno, tiene necesidad de escuchar sin cesar lo que debe creer, las razones para esperar, el mandamiento nuevo del amor. Pueblo de Dios inmerso en el mundo y, con frecuencia, tentado por los ídolos, necesita saber proclamar «las grandezas de Dios», que la han convertido al Señor, y ser nuevamente convocada y reunida por Él. En una palabra, esto quiere decir que la Iglesia siempre tiene necesidad de ser evangelizada, si quiere conservar su frescor, su impulso y su fuerza para anunciar el Evangelio»11.

Que el Espíritu Santo nos ilumine y acompañe.

+ Luis Marín de San Martín, O.S.A.

Sacrofano, 29 de abril de 2024

—————————-

Notas

1. XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos, Primera Sesión, Una lglesia sinodal en misión. Informe de síntesis de la primera sesión de la XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos, octubre de 2023, 1. h).

2. Cf. Francisco, Discurso en el momento de reflexión en el inicio del proceso sinodal, 9 de octubre de 2021.

3. Cf. Juan Pablo II, Exhortación apostólica Christifideles laici, 27.

4. Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los obispos de la Iglesia católica sobre algunos aspectos de la Iglesia considerada como comunión, 28 de mayo de 1992, 11.

5. Cf. Lumen gentium, 22 b.

6. Congregación para el Clero, Instrucción La conversión pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia, 20 de julio de 2020.

7. Cf. Juan Pablo II, Exhortación apostólica Christifideles laici, 26

8. Francisco, Discurso a los párrocos de Roma, 16 de septiembre de 2013.

9. «Los fieles laicos están siempre muy presentes y activos en el servicio al interior de las comunidades cristianas. Muchos de ellos componen y animan comunidades pastorales, sirven como educadores en la fe, teólogos y formadores, animadores espirituales y catequistas y participan en diferentes organismos parroquiales y diocesanos».

10. «Los diáconos y los presbíteros están comprometidos en las formas más diversas del ministerio pastoral: el servicio a las parroquias, la evangelización, la cercanía a los pobres y emigrados, el compromiso en el mundo de la cultura y de la educación, la misión ad gentes, la investigación teológica, la animación de centros de espiritualidad y otros muchos. En una Iglesia sinodal, los ministros ordenados están llamados a vivir su servicio al Pueblo de Dios con actitudes de cercanía a las personas, de acogida y de escucha a todos y a cultivar una profunda espiritualidad personal y una vida de oración. Sobre todo, están llamados a repensar el ejercicio de la autoridad desde el modelo de Jesús que, «a pesar de su condición divina (…) se rebajó a sí mismo, tomando la condición de esclavo» (Fil 2, 6-7). La Asamblea reconoce que muchos presbíteros y diáconos, con su entrega, hacen visible el rostro de Cristo, Buen Pastor y Siervo».

11. Pablo VI, Exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, 15.

Más info

Luis Marín dibuja el perfil del párroco sinodal: “insertado y comunitario”, no “desgajado e individualista”.

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Sacerdote católico y agustino (OSA). Pedagogo, educador, evangelizador digital. Aljaraque (Huelva) España. Educación: Universidad Pontificia Comillas.
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