Catequesis En familia

María, mírame. Si tú me miras Él también me mirará. Gracias, Madre.

Comparte

Madre mía, mírame, de la mano llévame, muy cerca de Él, que ahí me quiero quedar.

Esta canción y este video forman parte de las actividades web para niños del libro nº 6 de «La Escuela de Catequesis»: «¡Anunciamos tu reino, Señor!. Autora: Inés Ordoñez de Lanús. Coordinadora de edición: Dolores Ure de Tassara. Editorial: Paulinas. Año: 2012.

La joven navarra que ha revolucionado Instagram con sus dibujos de la Virgen

Patricia Trigo ha realizado una bella ilustración de la Virgen de Fátima que ha gustado mucho en Instagram

Ha estudiado publicidad y relaciones públicas, tiene 25 años y es de Navarra -España-. Dios le ha regalado 9 hermanos y sus padres les enseñaron a pintar de pequeños para que se divirtieran juntos. Ahora esa niña a la que la pintura se convirtió en su pasión, es protagonista de sus dibujos de ahora, junto a la Virgen María.

«Estudie publicidad porque no sabía muy bien qué quería estudiar, me gustaba el tema de la creatividad», nos cuenta Patricia Trigo (@pati.te), la autora de varias ilustraciones ‘religiosas’ que lo han petado en las redes. En EEUU se dio cuenta de que «dibujaba todo el rato y me encantaba el cine» así que decidió estudiar animación.

«Somos diez hermanos y recuerdo tardes que no sabíamos qué hacer y mi madre nos traía libros para aprender a dibujar y nos tirábamos toda la tarde. A mí me encantaba. Parábamos pelis de Disney y nos poníamos a dibujar».

«También hice uno de la Sagrada Familia que me pidió mi hermana. Busco fotos en internet que me gustan, que me llegan y me parecen entrañables; y las medio copio porque al final las hago con mi estilo».

Patricia dibuja de todo, y además con un estilo diferente que hace que sus ilustraciones sean diferentes y expresen muy bien lo que quiere conseguir. Pero curiosamente, las ilustraciones que más han corrido por las redes son los religiosos. «El dibujo católico empecé hace un año, que lo pasé bastante mal personalmente y recuerdo que en el mes de mayo me ayudó mucho un sacerdote a acercarme otra vez a Dios. En ese momento fue la primera vez que hice una ilustración de la Virgen abrazada a una niña».

Un estilo que le ha llevado a participar en un proyecto de una aplicación sobre vidas de santos, en los que ha aportado varias ilustraciones. «Lo interesante es que muchas veces necesito entrar en sintonía, necesito rezar. Cuando hago estos dibujos católicos estoy en oración para que me inspire el Señor, que a veces se sirve de estas cosas. Me ha pasado de no estar en sintonía y no poder terminar un dibujo».

«El de la Virgen de Fátima ha sido muy especial», nos relata Pati, después de que su ilustración haya acumulado ‘likes’ y compartidos en todo instagram. «Últimamente me cuesta y tengo dudas de fe, yo rezo pero me caigo mucho. Hace unos meses me fui a Fátima con la parroquia y me ayudó mucho la Virgen de Fátima. Fue como un toque de atención de la Virgen que me decía:  

Pati genial que estés buscando aquí a Dios, pero sola no puedes, conmigo vas a llegar más rápido.

«Este fin de semana -previo al 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima- me escapé para ir a una romería, celebraba misa mi tío y explicó esta misma idea de que la Virgen María es el camino más corto para llegar a Dios. En la misa de ese día cantaron la canción de ‘María mírame‘, que la he escuchado mil veces, pero esa vez me marcó mucho».

De nuevo, un testimonio más, en el que la Virgen -y Dios- inspira a personas de todo tipo a crear cosas tan bellas como esta preciosa ilustración, que expresa tan bien esa mirada de amor, ternura y alegría, que la Virgen siente hacia nosotros. ¡Quién fuera esa niña! 

Fuente: COPE. Javier González.

Pati, de 26 años: «Dibujo lo que me parece bonito y lo que me ayuda a seguir adelante… la Virgen»

La Virgen es el camino más rápido para llegar a Dios.

Pati Trigo es una artista cuyos dibujos han comenzado a hacerse virales, y especialmente entre los jóvenes. Tiene 26 años, es la séptima de 10 hermanos y ha estudiado Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Navarra. Nos cuenta con simpatía que “mi padre es gallego y mi madre filipina. Se conocieron en Pamplona, se enamoraron, se casaron y se quedaron. He nacido y crecido en Pamplona”. “Aparte de dibujar lo que me parece bonito -nos cuenta-, he intentado dibujar lo que me ha ayudado últimamente a seguir adelante… y eso ha sido la Virgen María”. Y a partir de ahí, se deja sorprender pues “hablando con mucha gente a través de Instagram he podido ver que la Virgen actúa a través de cualquier cosa: ya sea un dibujo, una frase, unas palabras… y me sorprende demasiado que una de sus herramientas hayan sido mis ilustraciones”.

¿Cómo empezaste a dibujar? ¿Es un don que te han inculcado en la familia?

– Mi madre y, en general, todos mis hermanos dibujamos. El dibujo es algo que desde pequeños ha estado muy presente. Recuerdo tardes con libros para aprender a dibujar caballos o retratos que nos traía mi madre para pasar la tarde. También recuerdo dibujar con mis hermanos mientras veíamos películas Disney.

– ¿Y por qué precisamente dibujos de temática religiosa?

– Intento dibujar de todo. Si ves mi Instagram (@pati.te) te darás cuenta que no solo hago de temática religiosa. La cosa es que suelo dibujar lo que me parece bello, lo que la inspiración me pide que haga. Los pocos que he hecho de temática religiosa son muy especiales porque también son muy personales. Aparte de dibujar lo que me parece bonito, he intentado dibujar lo que me ha ayudado últimamente a seguir adelante… y eso ha sido la Virgen María.

» Hay otros de temática religiosa que los he hecho porque me los han pedido (dos de la Sagrada Familia). He intentado proyectar cómo me los imagino yo: como una familia normal y alegre.

– En concreto hay uno que especialmente se ha vuelto viral: la Virgen de Fátima. ¿Cómo nació este dibujo?

– Pues, como he comentado anteriormente, la Virgen, de alguna manera, me ha ayudado a seguir adelante últimamente.

» Después de pasar por momentos duros familiares y personales, comencé a tener muchas dudas de fe durante mucho tiempo… Un sacerdote de Pamplona me ayudó mucho a intentar volver a Dios. Aun así, más tarde, hice un viaje a Fátima con la Parroquia San Fermín de Pamplona, y me ayudó mucho a ver que la Virgen es el camino más rápido para llegar a Dios. Quise hacer un dibujo para describir de alguna manera cómo me imagino a la Virgen mirándome.

» Mucha gente expresa lo que siente o lo que se imagina con palabras, escribiendo textos o poesías… otros muchos necesitamos dibujarlo.

– ¿Te sorprende la rápida difusión de este tipo pintura, principalmente entre los jóvenes?

– Me ha sorprendido, sí. No pensaba que dibujos tan personales (y católicos) llegaran a tanta gente. Hablando con mucha gente a través de Instagram he podido ver que la Virgen actúa a través de cualquier cosa: ya sea un dibujo, una frase, unas palabras… y me sorprende demasiado que una de sus herramientas hayan sido mis ilustraciones.

» De alguna manera creo que todos los jóvenes tenemos mucha sed de Dios. Hay que mostrar la realidad de Jesús, de María… de la Sagrada Familia. Son personas normales, alegres, que de verdad quieren el Bien de todos y cada uno. Creo que a veces esto se nos olvida y tenemos que volver a recordarlo.

– ¿Cómo te inspiras para dibujar?

– Depende del dibujo, ya que muchos son encargos de gente que ya tiene una idea de qué quiere que haga… otros suelo dibujar fotografías que me gustan y me interesa ver cómo lo haría yo con mi estilo de dibujo…

» Aun así, en general al dibujar, necesito tener mi espacio. Suelo intentar inspirarme con obras de otros artistas (dibujos, fotos…), si encuentro algún estilo nuevo que me gusta, intento imitarlo de alguna manera. Dibujar con música de vez en cuando me ayuda mucho.

» En cuanto a los religiosos, intento estar en oración. Cuánto más inspiren los de Arriba, mejor.

– ¿Pintar para ti es un apostolado o es una diversión?

– Pintar para mí son muchas cosas a la vez. Desde siempre ha sido diversión, ya que es lo que hacía en mi tiempo libre desde pequeña. También es una forma de expresión. A su vez, quiero que sea un trabajo y, por ahora, lo está siendo. Y puede ser apostolado, por supuesto, pero eso prefiero que lo decidan los de Arriba.

» Creo que el verdadero apostolado sale sin quererlo, haciendo y mostrando lo que verdaderamente te gusta, con pasión. Y el Señor se aprovecha de ello para hablar a la gente. No creo que se deba forzar… Son los de Arriba los que actúan.

– ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

– Ahora mismo estoy trabajando en muchos encargos varios: bodas, bautizos y comuniones, también estoy trabajando en algún que otro proyecto con una editorial… a la vez estoy intentando crear una buena página web para profesionalizar todo esto bien. A ver qué tal sale.

» Mi sueño sería poder compaginar esto de la Ilustración con el mundo de la animación.

– Cuando pintas de temática más general, ¿qué sueles hacer?

– Cuando pinto temática más general suelen ser retratos, tanto de fotografías que encuentro en internet, como de personas famosas o personajes de películas y series. Hay muchos pintores que les encanta dibujar paisajes, a otros nos fascina dibujar personas.

» A la vez, me encanta el Concept Art en el cine: crear todo el arte que hay detrás de una película: la creación de los personajes, darles personalidad a través de poses o expresiones varias, los colores que se usarán en diferentes escenarios, pensar los escenarios… y que todo tenga un sentido. Esto es algo que estoy aprendiendo últimamente y me está encantando.

Fuente: Religión en libertad. Pachi de Navascués. 22 septiembre 2019

Pati Trigo: «Mi idea de la Virgen se ve en mis dibujos: sencilla, joven y cercana, muy amiga»

Hablamos con una chica de 27 años de Pamplona que acaba de independizarse. Ha crecido en una familia católica, es la séptima de diez hermanos, y cuando eran niños jugaban en casa a dibujar los personajes Disney. A diferencia de muchos otros niños, Patricia Trigo González, conocida como Pati Trigo, nunca dejó los lápices del todo, quizá porque ya de niña se entreveía su talento. Ahora tiene más de 40.000 seguidores por Instagram y no es rara la ilustración que tiene más de 10.000 likes. Lo más particular de todo, su éxito viene de dibujar a la Virgen, algo que comenzó el 31 de mayo de 2018, cuando subió a su perfil de Instagram a la de Fátima abrazando a una niña que no era otra sino ella misma.

—¿Es el Adviento un tiempo litúrgico que inspira?
—Es un tiempo de esperanza. Y yo creo que la esperanza inspira. Mis dibujos, desde el principio, han sido un reflejo de la esperanza que tiene mi alma en Dios; en su ternura, en su humanidad y en su sencillez. Y, junto con Dios, la Sagrada Familia. Espero que sea así de sencilla y así de alegre. Y, a su vez, un ejemplo de confianza. Creo que este tiempo va de eso: esperar y confiar. Me imagino a la Virgen María como gran ejemplo de esto (y más en este tiempo de Adviento). Ella esperaba con gran confianza, una confianza alegre. De esa que contagia. Y es todo esto lo que quiero intentar transmitir en estas ilustraciones.

—Cuando ilustra a la Sagrada  Familia ¿en qué se inspira?
—En mis padres. En mis hermanos. En mis sobrinos. Y en la idea que tengo de Dios. Me inspiro en familias de amigos y en aquellas que, a través de libros, películas o redes sociales, me transmiten paz y comodidad. Me transmiten belleza. Todo lo que respiro de paz a mi alrededor lo conecto con Dios. E intento retratarlo de alguna manera. Creo que la verdadera belleza y la verdadera Paz vienen del Espíritu Santo. Intento poner sobre papel esto en lo que creo: la Sagrada Familia, humana y divina, ejemplo a seguir para estar más cerca de Dios.

—¿Se considera una influencer?
—Mis amigos se ríen con eso, pero lo mío es muy diferente a las influencers de hoy en día. Yo soy famosa por mis dibujos, no por mi cara bonita. ¿Sabes? No me lo termino de creer, y prefiero que sea así. A veces me bloqueo, porque me llegan comentarios de gente que me dice «qué fe tan grande tienes», y siento presión por la imagen de católica modelo. Me acuerdo de que, antes de subir la ilustración de la Virgen de Fátima, la que provocó que todo esto despuntara, me lo pensé mucho y casi no la subo. Me parecía muy personal, incluso ñoña. Además, uso mi Instagram como portfolio para el mundo de la animación, y me daba reparo manifestarme abiertamente católica. Al final, lo recé a la Virgen: «Pase lo que pase, todo tuyo».

—Además, ese dibujo, en el que le abraza la Virgen, tiene algo que ver con su proceso de fe…
—Mi familia me formó en la fe y eso es un regalazo. Después de la universidad pasan mil cosas en la vida, descubres el mal, el sufrimiento y la muerte, y no me encaja un Dios como amor. Entonces tengo dos años de no querer creer, es mucho compromiso y trabajo. Ves que el mundo es aparentemente feliz sin Dios, y te atrapa. Gracias a mi familia no me aparto radicalmente de la fe, y también gracias a la Virgen; ella es humana y la primera que no entendía todo lo que pasaba, pero tenía una confianza muy fuerte. Así que después de dos años de crisis hablo con un sacerdote, Santi Arellano, que me ayuda mucho. Me anima a intentar volver a Dios a mi manera y poco a poco. Y ahí entra ese primer dibujo de la Virgen que me da un abrazo.

—¿Dios escribe recto con renglones torcidos? ¿Rompe esquemas?
—Mis dudas son, sobre todo, mentales, de darle vueltas y pasarlo mal. Entonces te metes en un pozo donde no ves esperanza ni quieres luchar por ello. Creo que todos, a nuestra manera, experimentamos momentos así. Lo que ahora sé es que nunca estuve sola. Cuando terminé la universidad, me fui de au pair a Estados Unidos porque necesitaba salir de mi burbuja de Pamplona.

—Me habla del mal. ¿Cómo vive esta realidad con la pandemia?
—No he vivido casos muy cercanos. Es algo que me rondaba la cabeza hace un par de años, y ahora ya lo tengo hablado con Dios y me encuentro más tranquila. Lo reflejo en mis dibujos: aunque el mal y la muerte están en la existencia, Dios está ahí contigo, en la Sagrada Familia, con ternura. La religión no debe hacer como que el mal no existe. Más bien, sabiendo que está ahí, Dios es la única solución, que te abraza más fuerte cuando peor lo pasas. ¿Y ahora? En estos últimos meses tengo que reconocer que la situación me afecta, nos encontramos en un «valle de lágrimas», y cuando subo un post, tengo que estar muy segura. Gracias a que tengo una dirección espiritual que me anima.

—Lo suyo es el concept art, ¿cómo explicaría qué es eso?
—Todas las películas tienen que definir qué colores usan y qué se quiere transmitir… y hay que pensar cómo serán los personajes. Por qué este tiene unos ojos más grandes o más pequeños, o cuáles serán sus poses. Es como hacer un estudio de personalidad y plasmarlo gráficamente. Todo eso me fascinaba desde que de pequeña veía películas Disney, y cuando vivía en Estados Unidos vi una exposición de Pixar en la que descubrí ese departamento. A partir de ahí me propuse intentar trabajar en este mundo. Pregunté a un profesor de la universidad, para que me orientara, y más tarde vinieron un par de productoras a Navarra y pude acceder a un curso y formarme durante un año.

—Aunque le guste casi todo Disney… ¿qué película cree que destaca por su concept art?
—Me encanta Glen Keane, que ha hecho a Pocahontas y a Tarzán. La primera es belleza, el segundo consigue un movimiento asombroso y lo combina con la música. Desde siempre me llamó la atención El rey león, me refiero a la versión en 2D, no a estas nuevas de 3D, que creo que han destrozado el trabajo de concept art. De las más actuales, me gusta Coco, por cómo mezcla música, valores familiares y cómo estudia México y sus tradiciones.

—¿Cuál es su concept art de la Virgen?
—Precisamente, he tenido que trabajar en algún proyecto con la Sagrada Familia… mi idea de la Virgen se ve en mis dibujos: elegancia sencilla, pelo negro y nada de vestido despampanente, joven y cercana, muy amiga. Sobre todo, una sonrisa sincera, como muy de madre. Como tenemos que ser los cristianos, alegres y normales.

—¿Cómo se imagina la vida de Jesús?
—El nacimiento me lo imagino, a los ojos del mundo, muy pobre. Muy triste. Dos padres que tienen que dar a luz en un establo. Una escena muy fría. Pero es tal la confianza, la fe y el Amor que hay en la escena, que pronto te olvidas de esos problemas. Me quiero imaginar un nacimiento en el que el amor que hay entre los esposos es tan grande y la confianza que tienen en Dios tan ejemplar que la escena puede ser incluso envidiable. Por el Amor. Por la alegría. Por la confianza. Al final, una escena, que a los ojos del mundo es fría, pero que, con el primer sonido del bebé que se oye (y gracias a la previa confianza), se recrea una escena llena de calidez y ternura.

—También tiene una imagen preciosa de san José. Con la declaración del Papa Francisco de este año en su honor… ¿Veremos más ilustraciones del «patrono de la Iglesia con corazón de padre?».
—Me encanta que el Papa haya declarado este año en su honor. Me parece el gran santo desconocido. Un santo lleno de humildad. Que ha trabajado por y para Dios en la oscuridad. El que ha tenido una confianza plena en su misión. En silencio. Y, para este año que viene y para esta cultura en la que vivimos, creo que es el gran santo a seguir. Me llama muchísimo la atención y, gracias a que el Papa le acaba de dar más visibilidad, a mí me anima muchísimo más a intentar dar forma a las ideas que tengo sobre su persona. ¡Por supuesto que va a haber alguna ilustración más de san José!

—Me ha hablado de películas… ¿qué referentes tiene en el arte clásico?
—Lo primero, no soy una gran experta y me gustaría leer más. Da Vinci tiene un arte precioso, cómo usa los colores y posiciones. Me gustan mucho sus bocetos… si ves mi tipo de arte, también tiende a ese estilo. Me encanta cómo refleja la anatomía del ser humano. Murillo me gusta mucho y el Museo Sorolla es de mis sitios favoritos de Madrid, por cómo usa la luz. Tiro más para el arte figurativo, pero Pollock me flipó. Al principio lo ves y dices, ¿por qué? Luego lees sobre Historia del Arte y lo entiendes, ves que su arte tiene sentido y está conectado con todo lo anterior: es que no podía hacer mucho más, porque todos los de antes ya lo habían hecho. Por ejemplo, me gusta mucho el impresionismo, Manet y Monet.

—Hablando de conexiones, su arte conecta mucho con la gente… ¿por qué cree que sucede?
—Porque es personal y sincero. Y me he dado cuenta a posteriori de que la ternura no había tenido demasiada representatividad en el arte católico… es algo que está llamando mucho la atención. Por ejemplo, no conocía un cuadro de una Virgen abrazando a una niña, algo muy natural para mí porque refleja la formación que he recibido de mis padres. Ahora la gente me escribe y dice: «Quiero un dibujo para mi hija y veo uno tuyo, y es a la Virgen que rezo». Eso me impacta mucho.

—¿Normalmente recibe tan buen feedback? ¿No le sale algún hater (odiador)?
—Siempre había estado en Instagram, y me enseñaron que debió de haber revuelo en Twitter por mis ilustraciones, con gente que decía que eran blasfemas por poner a la Virgen tocando la guitarra, o feliz a toda la Sagrada Familia. Ahí me agobié, pero también recibí mucho apoyo. Algunos sacerdotes me han dado las gracias y me han dicho: «Transmites algo que yo, con años de estudio, no puedo». No me siento la gran teóloga, eso sí.

—¿Qué papel tiene su familia en su faceta de artista?
—Me apoya desde siempre. Sobre todo mi madre, y eso que tengo claro que da miedo que tu hija te diga que quiere dedicarse al mundo del arte. Mis padres me han transmitido la importancia de tener algo seguro, y luego, ya intentarlo con el arte. Mi padre también me apoya muchísimo, y se lo agradezco.

—Antes vivió en Estados Unidos, ahora inicia una nueva etapa en Madrid. ¿Se le vuelve a quedar pequeña Pamplona?
—He venido para independizarme y sacar adelante mi marca Pati.te con la tienda online. Llevaba meses pensándolo y el coronavirus me ha ayudado. Pamplona se me quedó pequeña hace años, y seguí por la oportunidad del curso de formación en la productora. Quería conocer gente nueva. Así que lo recé, y con otras dos amigas que también buscaban piso, nos hemos venido. Ahora, lo que más me agobia es gestionar todos los pedidos.

—¿Cómo se siente en el mundo del cine siendo católica?
—Mi experiencia hasta ahora, y tengo que dejar claro que no es mucha, ha sido un año en una productora de animación. Ahí nos damos cuenta de que nos movemos con prejuicios y yo, al principio, tenía miedo por los comentarios. Al llegar, no he visto más que respeto y amor. A la vez, en general me he dado cuenta de que la Iglesia y los cristianos proyectamos una imagen errónea, no sé muy bien si por nuestra culpa, de los medios, o de quién. Pero a las semanas de estar con ellos, se sorprenden. «¿Cómo que eres católica y del mundo Opus?», me decía alguno. Tienen una imagen que no es la real; es injusto porque el mensaje de Dios es de amor. No puede ser que piensen que soy una cristiana rara por ser alegre… ¡pues claro que no!
Quien ataca a la Iglesia, creo que es porque no la conoce. Si piensas en la vida de Jesucristo, era muy normal. Tenía amigos, les habían invitado a una boda, era una familia social que no se pasaba todo el día rezando… Estaban en el mundo… con los ojos hacia Dios. Y el primer milagro fue convertir el agua en vino, además, en uno bueno. No es que seamos unos borrachos, sino que vamos a disfrutar de la vida con Él.

Fuente: Ecclesia. Asier Solana. 1 enero 2021.

Comparte
COMPARTE
ENTRADAS RELACIONADAS
Tiempo para contar y narrar historias, un arte necesario. #StoryTime. Dani Pajuelo.
Así será la catequesis en España durante la pandemia. Algunas miradas.
Nuestra raíz es Jesús, nutrirnos de Él en la Eucaristía

Deja tu comentario

*