Tiempo Ordinario

El Corazón de Jesús para los sencillos. 14º Domingo T.O.-A.

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Vive la Pascua Dominical en la Eucaristía en Casa y en la Parroquia. 

El Corazón de Jesús para los sencillos

Mt 11, 25-30

Escuchamos la llamada muchas veces: “¡Venid!”. Venid a Mí cuando estéis cansados, agobiados, cuando no encontréis el sentido de la vida, cuando la fatiga os envuelva… Venid, venid, siempre.

Para ir al Señor hemos de ser sencillos: “Te doy gracias, Padre… porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla”. Dios se revela a los humildes y les regala su Corazón. No olvidemos: a los sencillos. No hace falta tener medallas, ni títulos, ni poder… Al contrario, a los sencillos.

¡Jesús nos descoloca! Altera todo para estar con todos. La manera de actuar de Dios es única y reside en su ser todo donación y Amor. Cuando el Amor llega a los últimos, llega en realidad a todos. Dios quiere que su Corazón bombee junto a todos y que los que no cuentan sean los más “contables” desde su Corazón.

Amigos, ¡adelante! Vayamos al Corazón de Jesús… por la vía de la sencillez.

Fuente: Revista 21. Dibujo: Patxi Velasco FANO – Texto: Fernando Cordero,ss.cc.

Cansancios que no curan las vacaciones – 14º Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo A

Mt 11, 25-30. Muchas personas viven sometidas a un ritmo duro de trabajo que va desgastando a lo largo de los meses. Por eso, al llegar las vacaciones de verano, todos buscamos, de una manera u otra, un tiempo de descanso que nos ayude a liberarnos de la tensión, el agobio, el desgaste y la fatiga que hemos ido acumulando. Pero, ¿qué es descansar? ¿Es suficiente recuperar nuestras fuerzas físicas, tomando el sol durante horas y más horas junto a la orilla de cualquier mar? ¿Basta con olvidar nuestros problemas y conflictos sumergiéndonos en el ruido de nuestras fiestas y verbenas? Al retomo de las vacaciones, más de uno siente en su interior la sensación de haberlas perdido. Y es que también en vacaciones podemos caer en la tiranía de la agitación, el ruido, la superficialidad y la ansiedad del disfrute fácil y agotador. Necesitamos encontramos más profundamente con nosotros mismos y buscar el silencio, la calma y la serenidad que tantas veces nos faltan durante el año, para escuchar lo mejor que hay dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Pero necesitamos, además, enraizar nuestra vida en ese Dios «amigo de la vida», fuente del verdadero y definitivo descanso. ¿Puede descansar el corazón del ser humano sin encontrarse con Dios? Escuchemos con fe las palabras de Jesús: «Venid a mí todos tos que estáis fatigados y agobiados, y yo os haré descansar.» (Texto de José Antonio Pagola)

Fuente: Editorial Verbo Divino – EVD.

Dibujo del Evangelio de este Domingo para los más pequeños que están en casa

Ficha para un ratito de catequesis en familia con los más peques según el evangelio de este domingo.

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