Ama Recursos

100 años de Mario Benedetti: dos poemas del poeta del amor y la rebeldía.

Comparte

Homenaje a un poeta que sólo era humilde. 

Benedetti nació hace cien años (14 septiembre 1920-2020).

Benedetti nació hace cien años siendo un niño pobre y un lector voraz, un lector loco, ansioso, inteligente, un lector enano que chirriaba a sus propios padres, que llegaron a prohibirle leer más de veinte páginas al día. Él se escondía de los mayores para seguir clavándole el diente a Julio Verne y a Emilio Salgari. A los catorce tuvo que dejar la escuela y volverse autodidacta los problemas económicos familiares, y se hizo currante todoterreno mientras no paraba de observar el mundo para escribirlo a máquina: trabajó en una empresa de repuestos para coches, fue taquígrafo, recadero, crítico teatral y vendedor de casas.

Tardó bastante en que confiasen en él: tanto fue así que sus siete primeros libros fueron autopublicados, hasta que llegó Montevideanos, el primero lanzado por una editorial. Al final fueron más de ochenta obras las que escribió, algunas traducidas a más de veinte idiomas. Se integró en la generación del 45, codeándose con nombres tan potentes como el de Idea Vilariño u Onetti. Las instituciones le amaron poco y le premiaron menos. Los lectores, mucho, mucho, mucho, y hasta hoy

Colaboró en revistas y publicaciones literarias. Fue periodista. Escribió teatro, cuentos, novelas, ensayos. Fue activista de izquierdas y defensor de los derechos humanos en su país, Uruguay, hasta que tuvo que exiliarse en el 73, por el golpe de Estado, y dejar su puesto en la universidad para pirarse a Buenos Aires. Y a Perú. Y a Cuba. Y a España. Diez largos y anchos años en los que vivió separado de su esposa, que tuvo que quedarse en su país natal para cuidar de los padres ancianos de ambos.

A su regreso, peleó contra la amnistía de los crímenes cometidos durante la dictadura militar. Y por esclarecer el paradero de los detenidos desaparecidos durante el mismo oscuro periodo. Habló con y por el pueblo, fue un humanista incomparable, un poeta confundido por la patria, como una flor desubicada cuando le arrancan las raíces.

Su obra ha sido llamada menor por cursi y por mainstream: y que es cursi es cierto, o romántica, o tierna, bien, y que ha triunfado en el mundo entero es cierto, pero no por ello debemos caer en el error de considerarle un literato mediocre. Más bien era un hombre sencillo del traje a la palabra: no le interesaba aparentar ni sacar músculo literario. No gustaba de ponerse barroco. Desechó las grandilocuencias, los adornos.

Dijo lo que quiso y como quiso, encharcado en el lenguaje popular y repudiando a las élites y sus vocablos incomprensibles. Construyó versitos para el pueblo economizando el idioma, porque el tiempo nunca nos sobra. Para muestra, un botón. Aquí algunos de sus mejores poemas en el centenario de su nacimiento.

1. Táctica y estrategia

Mi táctica es
Mirarte
Aprender como sos
Quererte como sos

Mi táctica es
Hablarte
Y escucharte
Construir con palabras
Un puente indestructible

Mi táctica es
Quedarme en tu recuerdo
No sé cómo ni sé
Con qué pretexto
Pero quedarme en vos

Mi táctica es
Ser franco
Y saber que sos franca
Y que no nos vendamos
Simulacros
Para que entre los dos
No haya telón
Ni abismos

Mi estrategia es
En cambio
Más profunda y más
Simple
Mi estrategia es
Que un día cualquiera
No sé cómo ni sé
Con qué pretexto
Por fin me necesites

2. Te quiero

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Fuente: El Español. Lorena Maldonado.

«Cuando uno soporta sufrimientos propios, no tiene necesidad de adjudicarse sufrimientos ajenos».

Mario Benedetti. Primavera con una esquina rota.

«El amor es uno de los elementos emblemáticos de la vida. Breve o extendido, espontáneo o minuciosamente construido, es de cualquier manera un apogeo en las relaciones humanas».

Mario Benedetti. El amor, las mujeres y la vida.

«Yo vivía relativamente cómodo, acaso porque no se me había ocurrido creer en Dios»

Mario Benedetti. Como un ladrón (Cuentos completos).

Fonoteca de Mario Benedetti.

Comparte
COMPARTE
ENTRADAS RELACIONADAS
Llamados a ser santos «de la puerta de al lado». En comunión con los difuntos.
La Cruz y la Luz, la Resurrección que nos espera. Especial Semana Santa.
Google, el buscador más famoso del mundo

Deja tu comentario

*