Biografía Jóvenes

Eduardo Francisco Pironio, siervo de Dios, amigo de los jóvenes y de los pobres

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Cardenal Pironio, compañero de viaje de los jóvenes y de los más débiles.

El Vaticano rindió homenaje al cardenal Pironio a 20 años de su muerte.

«Los que conocieron a Pironio saben que irradiaba una serenidad que sólo la amistad con el Señor puede dar. Impresionaba la atención que le daba a cada uno como si fuera la única persona. Se podía entrever su unión con Cristo: Cristo para él era todo, era la razón de su vida», destacó el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado y segundo del Papa, que abrió la conferencia.

«Pironio siempre estuvo del lado de los crucifijados, fue compañero de viaje de tantos pobres, tantos desesperados, que encontraban en él un padre y un hermano. Su puerta siempre estaba abierta. Quería involucrar a todos en la evangelización», elogió Parolin.

Declarado «siervo de Dios» en 2006 y en proceso de canonización, Pironio fue el «inventor» de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) y «papable» en 1978, en los dos cónclaves después de la muerte de Pablo VI. 

«Pironio hablaba de una Iglesia en camino, Francisco de una iglesia en salida».

Apunte personal

Esta nota está dedicada a una persona que marcó la vida de miles de jóvenes de todo el mundo, al ser el iniciador junto con san Juan Pablo II de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Cuenta con mi admiración y devoción. Un regalo de Dios que conocí en Córdoba (Argentina) en el I Encuentro Nacional de la Juventud (1985). El fue quien lo presidió como Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, invitado además por ser argentino. Falleció en Roma en febrero de 1998, mes que llegué a España después de mi Misión en Argentina y Uruguay (1984-1998). 

P.José Luis Miguel González,OSA

Vatican NewsCiudad del Vaticano.Texto: María Cecilia Mutual.

La Jornada se celebró en ocasión del XX aniversario de la muerte del purpurado argentino, en la Embajada Argentina ante la Santa Sede. Las palabras del Secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin

Este 30 de mayo de 2018 se celebró una “Jornada en memoria del Siervo de Dios Eduardo Francisco Pironio” en ocasión del vigésimo aniversario de su muerte. La Jornada dedicada al purpurado argentino, fue organizada por la Embajada de la República Argentina ante la Santa Sede y contó, entre las intervenciones, con la del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado Vaticano.

Creatura en las manos del Padre

Iniciando su discurso el Cardenal Secretario de Estado Vaticano cita una frase del fallecido cardenal argentino “que sintetiza el sentir profundo del siervo de Dios y su apego a la vida y, sobre todo, su sentirse creatura en las manos del Padre”:

“Te doy gracias, Padre, por el don de la vida. ¡Qué bello es vivir! Nos has creado, Señor, para la Vida. La amo, la ofrezco, la espero, Tú eres la Vida, como has sido siempre mi Verdad y mi Vida”

Cristo, la razón de su vida

“De él se entreveía aquella serenidad que sólo la amistad con Dios puede alimentar”, afirma el Card. Parolin, destacando su rostro lleno de premura y de atenciones con quienes encontraba. “Se entreveía otra dimensión, aquella de la unión con Cristo”, que era “todo para él y el conjunto de todas las cosas” – prosigue el Secretario de Estado Vaticano – “era la razón de su vida”.  Esta unión con Cristo, aun en los momentos difíciles, hizo que jamás perdiera “aquella serenidad interior que alimentaba en él la esperanza”.

Gratitud y confianza incondicional en la Providencia

Una larga y dolorosa enfermedad marcó la existencia de Cardenal Pironio, pero supo alabar al Señor también en aquella circunstancia – afirma el Secretario de Estado Vaticano – “consciente de que la Cruz es fuente de vida y no de muerte.  En sus palabras se transparentan además de la confianza incondicional en la Providencia, el sentido de gratitud a Dios, como Aquél que dona y quita en vista de un bien mayor”.

Agradezco al Señor por el privilegio de la cruz. Me siento feliz por haber sufrido mucho, siento solamente el no haber sufrido bien y no haber gustado siempre en silencio mi cruz ”

Compañero de viaje de los más débiles

“La Cruz, prosigue el Card. Parolin, se transformó para él en felicidad, como instrumento de salvación”. Y como estaba unido a Cristo Crucificado, “estuvo siempre junto a quienes estaban necesitados y vivían en el sufrimiento. Fue el compañero de viaje de tantos pobres, de tantos desesperados, de las clases más desfavorecidas” y desarrolló una importante actividad pastoral y caritativa entre los campesinos de Mercedes en Argentina. “Quería llevar el Evangelio entre quienes se encontraban en las situaciones más difíciles. La suya era la presencia de Cristo en medio del mundo. Era como la caricia de Dios para tantas personas que se dirigían a él y que sabían que encontrarían un padre y un hermano”.

Su impulso al Pontificio Consejo para los Laicos

El Card. Pironio fue Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos y dio un fuerte impulso para que todos los bautizados fueran protagonistas y no figurantes. Importante y fundamental fue también su contribución a las celebraciones para las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Hombre de las beatitudes

Hijo de inmigrantes friulanos en Argentina, tuvo que superar las críticas a su obra, juicios a menudo expresados incluso por personas de alta jerarquía en la Iglesia. “Él respondió siempre a quien lo criticaba con el ofrecimiento de paz, con el perdón, con la caridad fraterna”, recuerda el card. Parolin. Y evidencia que aun cuando las palabras se transformaron en calumnias, “no cambió actitud con sus acusadores: oración y perdón caracterizaron su comportamiento”.

Hombre del diálogo y de la fraternidad

En su rostro se podían ver “los tratos de la sonrisa de quien sabe que está en esta tierra solo de paso, explica el Card. Parolin, de quien conoce el corazón del hombre, de quien tiene experiencia de la amistad con Dios”. Con un único modelo: “Cristo muerto y resucitado por nuestra salvación.”

María, su modelo

Hoy, descansa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, “ha coronado su sueño de querer estar siempre junto a la Virgen María en el corazón del santuario más querido por los argentinos”. “A Ella debo todo”, escribe en su testamento. “La fecundidad de mi palabra la debo a Ella”. Y miraba a la Virgen también cuando cumplió su servicio a la Iglesia en la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, recuerda el Secretario de Estado Vaticano. “Siempre fue un verdadero padre y amigo para tantos consagrados y consagradas que en él encontraron un insustituible apoyo”.

“Quería que todos conocieran y amaran a Jesús”

Estudian posible milagro que permitiría beatificación del Cardenal Pironio

Pensamiento de Pironio en el II Encuentro Nacional de Juventud celebrado en Argentina en mayo de 2018:

El Cardenal Pironio acogió, animó, anunció y acompañó.

Episcopado. En ocasión del Año de Memoria Agradecida por la vida y ministerio del Siervo de Dios Cardenal Eduardo Francisco Pironio a 20 años de su fallecimiento, queremos invitar a Ud. a participar del acto con el que recordaremos su servicio y entrega generosa a la Iglesia y orar juntos por la causa de su beatificación.

Web oficial: Pironio Acción Católica.

Eduardo Francisco Pironio nació el 3 de diciembre de 1920 en Nueve de Julio, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Falleció en la ciudad de Roma (Italia) el 5 de febrero de 1998. El 14 de febrero sus restos fueron inhumados en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús.

Fue declarado «siervo de Dios» el 23 de junio de 2006 por el vicario de Roma, Cardenal Camillo Ruini.

El milagro

En la actualidad se estudia en la Santa Sede un milagro ocurrido en 2008. Se trata de la curación inexplicable de un niño de quince meses que había aspirado purpurina en la ciudad de Mar del Plata.

Ante el diagnostico médico que indicaba un trastorno grave los padres de Juan Manuel Franco invocaron la intercesión del Cardenal Pironio. El resultado fue la curación inexplicable del bebé que al día de hoy no registra secuela alguna producto de la grave intoxicación.

Oración

Oh Dios, Padre nuestro, que has llamado a tu Siervo Eduardo Francisco Pironio a servir a tu Iglesia como sacerdote y obispo confortado por la materna solicitud de la Virgen María y lo has hecho alegre anunciador de la esperanza y de la cruz. Concédenos que siguiendo su ejemplo podamos proclamar y testimoniar nuestra fe con un corazón misericordioso y acogedor y, por su intercesión, danos la gracia que confiadamente te pedimos. Por Cristo nuestro Señor. Amén

11 de abril de 2016: Juan Pablo II en la Vigilia JMJ Buenos Aires.

Discurso del Cardenal Eduardo Pironio (08:00 min.) Ver aquí.
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