Tiempo Ordinario

¡Soltemos el camello! XXVIII Domingo del T. Ordinario. Ciclo B.

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Vive la Pascua Dominical en la Eucaristía en Casa y en la Parroquia.

¡Soltemos el caballo!

Marcos 10, 17-30. En el evangelio dominical nos encontramos con el joven rico, tan modélico y cumplidor para algunas cuestiones. Sin embargo, tiene un punto débil un tanto problemático para alguien que admira a Jesús y que puede convertirse en posible seguidor suyo: le gusta más sumar que restar en aspectos como acumular mandamientos, méritos, prácticas religiosas y dinero. Era muy rico, luego había sumado grandes cantidades de dinero.

Lo peor es que su posición económica le pudo con el deseo de seguir al Maestro bueno. En clave de acumular el joven quiere saber cómo conseguir “puntos” para heredar la vida eterna. Jesús trastoca sus planteamientos y el rico se marcha pesaroso y apesadumbrado. Su riqueza le puede, le ata, le carga, le imposibilita ser libre para acoger la valiosa invitación de Jesús en clave de resta, de desprendimiento, de quedarse con lo esencial que, paradójicamente, es el tesoro más preciado: el de la vida eterna.  Revisar las claves de nuestra vida puede ser algo fundamental para situarnos adecuadamente para el seguimiento. Seguir a Jesús no ata, nos da alas para amar. Jesús solo necesita el fino hilo de nuestra pobreza para tejer el Reino de Dios. Así que ¡soltemos el camello!

Este fin de semana del 9 y 10 de octubre de 2021 se inicia el camino sinodal a nivel de Iglesia universal en Roma. Unámonos en este caminar juntos con nuestra participación activa, en diócesis, parroquias, movimientos, grupos, congregaciones… El 17 de octubre será el “pistoletazo” de salida en las diócesis.

Desátanos, Señor, de lo que más nos cueste para seguirte con valentía, decisión y a fondo perdido. Que sintamos que nuestra vida es solo tuya para el servicio de tu Reino.

Fuente: Dibujo: Patxi Velasco FANO – Texto: Fernando Cordero, ss.cc.

Repensar nuestro consumo – 28º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B

Mc 10,17-30. Vivimos en la «cultura del tener», del acaparar y poseer. El dinero permite comprar y poseer toda clase de cosas. Sin dinero no hay cosas y sin cosas nos parece imposible ser felices. En el mundo, cada 30 minutos, se venden 15.000 coches o 250.000 teléfonos móviles. La otra cara es la cantidad de basura y residuos que generamos, que vuelven al planeta muchas veces de forma irrecuperable. Pero, ¿a qué queda reducida nuestra vida si el dinero y la riqueza se convierten en medida de todas las cosas y razón casi única de nuestra existencia?

Fuente: Editorial Verbo Divino – EVD.

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Sínodo de los obispos 2021-2023. Inicio del camino sinodal: 9 de octubre en Roma.

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