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Comunidad Agustinos de Barcelona: Padres Michael Go, Dennis Pineda, Laurent Joseph Temanya y Faustin John Mlelwa.
La huella de los hijos de san Agustín en Cataluña.
Parroquia de San Agustín de Barcelona.
Un poco de historia
Los agustinos han estado presentes en Barcelona desde los primeros siglos de la fundación de la Orden de San Agustín. El primer convento de san Agustín fue construido en el año 1349 en el barrio de Ribera de Barcelona, el barrio gótico. Debido la construcción de la fortaleza de la ciudadela (1713-1714) los agustinos tuvieron que trasladarse al barrio del Raval donde estamos hasta hoy día. Hoy la mayor parte del convento de san Agustín viejo es archivo fotográfico de Barcelona y museo de chocolate. Pero se conserva elementos del convento antigua como el ala de poniente del claustro.
En el siglo XIX una serie de incidentes afectaron negativamente a la comunidad agustina, que tuvo que abandonar el lugar. En el año 1835 el convento nuevo fue incendiado en el transcurso de los motines anticlericales. Ese mismo año fue afectado por la desamortización de Mendizábal (proceso histórico, económico y social en España iniciado a finales del siglo XVIII) en que se perdió el convento y luego la iglesia pasó a ser parroquia dependiente de la diócesis de Barcelona hasta hoy día. Parte del convento se ha convertido al hotel San Agustín.
Los agustinos volvieron a la diócesis de Barcelona en el año 1976 en el barrio de Badalona y el año 2018 en el barrio de Raval.
La Comunidad Agustiniana hoy
Actualmente, la comunidad está formada por cuatro religiosos: P.Faustin John Mlelwa, P.Michael Go, P.Dennis Pineda Pineda y P. Laurent Joseph Temanya. Se trata de una comunidad relativamente joven, de carácter internacional, que desarrolla diversas actividades pastorales en un ambiente fraterno, con una vivencia auténtica de la vida religiosa y una notable inquietud apostólica.
La dedicación principal de los hermanos de la Comunidad es la acción pastoral al servicio de tres parroquias en la diócesis de Barcelona:
-La Parroquia de San Roque, situada en el barrio del mismo nombre en el municipio de Badalona. Además de la labor pastoral de evangelización y la celebración de la fe, se promueve diversos proyectos educativos, sociales y culturales dirigidos a niños, jóvenes y adultos, atendiendo de una manera especial a los colectivos en riesgo. Esta labor socioeducativa la realiza juntamente con la fundación AteneU Sant Roc que tiene su sede en las instalaciones parroquiales.
– La Parroquia de San Agustín. En el corazón de la ciudad de Barcelona, la comunidad se dedica a la pastoral parroquial, especialmente en la catequesis y la celebración de los sacramentos. La parroquia reúne comunidades de varios países latinos, celebrando sus costumbres y devociones particulares. Asimismo, colabora con la Fundación Mano Amiga, que atiende a personas inmigrantes del barrio mediante la distribución de alimentos y ropa.
– La Parroquia de la Inmaculada Concepción y San Lorenzo Ruiz. Se trata de una parroquia personal destinada a la comunidad filipina residente en Barcelona. En ella se acompaña pastoralmente a los fieles, atendiendo a sus necesidades espirituales y comunitarias.
En las tres parroquias hay una clara misión de acompañar a los inmigrantes.
Otros apostolados
La comunidad también realiza otros servicios, como la capellanía y la celebración de los sacramentos en diversas comunidades religiosas, así como labores de voluntariado en comedores sociales.
Todas estas actividades son llevadas a cabo por los cuatro religiosos en un clima de colaboración, espíritu de equipo y corresponsabilidad, cada uno según sus posibilidades. Su acción pastoral se inspira en el carisma agustiniano, orientado a la construcción de comunidad y a la búsqueda de Dios en fraternidad.
P.Dennis Pineda, OSA – Comunidad de Agustinos de Barcelona – Badalona (Com. fundada en 1976).


Encuentro con el papa León XIV
Miércoles 10 de junio 2026 – BARCELONA
16:30 ENCUENTRO CON LAS REALIDADES DE CARIDAD Y ASISTENCIA DIOCESANAS en la Iglesia de San Agustín. Discurso del Santo Padre.
El Papa visitará la parroquia de Sant Agustí del Raval la mañana del 10 de junio

El Pontífice mantendrá un breve encuentro con la comunidad agustina, a la que pertenece y a la que conoce de visitas anteriores a Catalunya.
El papa León XIV, que pertenece a la orden de los agustinos, aprovechará su próxima visita a Barcelona para reunirse con la comunidad agustina de la parroquia de Sant Agustí del Raval, según ha podido saber EL PERIÓDICO de fuentes eclesiales. Será un encuentro que tendrá lugar la mañana del día 10 de junio, antes de que el Pontífice emprenda viaje a Montserrat. Será este un día intenso para el Papa ya que por la tarde acudirá a la Sagrada Família. Todos los detalles están pendientes de la confirmación oficial por parte del Vaticano. Esta semana representantes vaticanos han estado ya en la ciudad comprobando los diferentes puntos de la visita papal.
El encuentro de León con la comunidad agustina consistirá en un oficio breve, probablemente una oración o una lectura conjunta. Es esta una parada de la ruta del Papa que tiene todo el sentido dado que, al margen de ser de la misma orden religiosa, Robert Prevost conoce a estos religiosos de visitas anteriores a Barcelona. Y en diciembre de 2024, esta comunidad compartió mantel y conversación con Prevost en Roma, meses antes de que fuera elegido Papa. La comunidad agustina en Barcelona está formada por las parroquias de Sant Agustí y de la Mare de Déu del Carme, ambas en el Raval.
Además, en 2017 visitó a la comunidad agustina establecida en Badalona, según explicaba a este diario el padre Denis, prior local de los agustinos en Barcelona, que recuerda que Prevost acudió no una sino dos veces a Sant Roc. «Es una persona muy sencilla, muy preocupada por el aspecto social», resumía hace un año el padre Denis.
La parada en la parroquia agustina del Raval satisfaría el deseo de incorporar al itinerario barcelonés un acercamiento a algun proyecto social, equivalente a la visita prevista el sábado previo a iniciativas de Cáritas en el barrio de Carabanchel en Madrid. Durante los últimos meses se han barajado distintas opciones, desde una recepción en el Cottolengo del padre Alegre del Carmel hasta el hospital de campaña de la parroquia de Santa Anna o el barrio de Sant Roc de Badalona.
Fuente; elperiodico.com – Montse Baraza y Meritxell M. Pauné – Barcelona, 30 abril 2026.
El compromiso histórico de los agustinos con el barrio de Sant Roc de Badalona, donde «muchos laicos dan un gran ejemplo».
El papa León XIV visitó Catalunya en 2017: «Muchos laicos nos dan un gran ejemplo».

Robert Francis Prevost, desde hace un año el papa León XIV, visitó en dos ocasiones el enclave, elogiando el trabajo social de la Fundació Ateneu Sant Roc.
El agustino que sostuvo la parroquia durante casi medio siglo, Felipe Guerrero, asistirá al encuentro con León XIV en el Raval, junto a su sucesor y prior de la orden en Barcelona, el padre Dennis Pineda.
Son las seis y media de la tarde de un jueves de primavera no especialmente caluroso y un grupo de niños juega a futbol alrededor de la parroquia de Sant Roc, entre el puente de la autopista y el instituto Eugeni d’Ors, forrado con pancartas que piden más recursos para la escuela pública. Sobre la puerta de madera de la iglesia, unos conocidos versos de Bertolt Brecht pintados a mano recuerdan a todo el que pasa por delante que «hay personas que luchan un día y son buenas; otras que luchan un año y son mejores; pero hay que luchan toda la vida y esas son las imprescindibles«. Tras esa puerta, son muchas las personas imprescindibles que han llenado de esperanza durante sus 60 años de historia la Fundació Ateneu Sant Roc, un luminoso oasis de oportunidades en medio de uno de los barrios más empobrecidos del área metropolitana de Barcelona.
Entre esas personas, el agustino Felipe Guerrero, durante 48 años rector de la parroquia -desde su creación, con el barrio, en los años 70-, o Salva Figuerola, director y una de las almas del Ateneu, quien acompaña al padre Dennis Pineda, prior local de la Orden de San Agustín (OSA), quien desde hace poco menos de dos años cogió con algo de vértigo -«igualar el trabajo de Felipe es imposible», señala- el timón de la parroquia. «Cuando vine aquí como párroco, Felipe me lo enseñó todo«, recuerda el prior con agradecimiento. Felipe Guerrero, queridísimo en el barrio, es una de las personas que asistirá al encuentro con León XIV en Sant Agustí, en el Raval.
Pese a que llegar como párroco es algo completamente distinto, pero no era la primera vez que Dennis pisaba Sant Roc. Cuando estudiaba en el Centro Superior de Ciencias Eclesiásticas de la Orden de San Agustín, en Valladolid -donde llegó de su Filipinas natal el 9 de septiembre de 2009, fecha que no olvida-, un verano participó en un campo de trabajo en el barrio.
Este rincón de la Badalona olvidada sirve a los agustinos como territorio en el que aprender el concepto de cuarto mundo. Al llegar al Ateneu no solo ven, efectivamente, la situación de injusticia crónica que vive este vecindario, sino que se encuentran también con un grupo de personas que se dejan la piel por intentar hacer de este lugar un lugar más justo, garantizando derechos básicos como meriendas y duchas [a esta hora se mezclan por los pasillos el olor a ‘nenuco’ y pan tostado, olor a hogar], pero también ocio. El pan y las rosas.
Los estudiantes del Centro Superior de Ciencias Eclesiásticas de la Orden de San Agustín, en Valladolid, participan en campos de trabajo en Sant Roc para acercarse al cuarto mundo
«Queremos transformar la sociedad a través del arte, del juego, de la música, haciendo de la cultura un bien común», explica Salva mientras un grupo de chavales hace papiroflexia, otro repaso y otro, música. Son ya las siete de la tarde y prácticamente todos los espacios del Ateneu están llenos. Y hay niños también realizando actividades fuera. El director del Ateneu está especialmente orgulloso de haber logrado impulsar unas clases de tenis, que hacen en el patio del vecino Eugeni d’Ors en colaboración con la Fundació Rafa Nadal y la Fundació Tennis Barcelona.
Más de 340 voluntarios
Por el Ateneu pasan todas las semanas entre 250 y 300 personas. En 2025 participaron en el conjunto de sus proyectos -de madres que vienen por las mañanas con sus bebés a los jóvenes del Esplai Borinot- casi 20.000 personas, algo posible además de por un equipo de profesionales comprometido, por los más de 340 voluntarios y los 380 socios.
Los agustinos han estado siempre presentes en Sant Roc. Durante décadas con Felipe y ahora con Dennis, con muchas ganas también de trabajar por y con el barrio. «Desde siempre la orden ha tenido un compromiso firme y activo con el territorio«, señala el director del Ateneu, reconocida entidad social y educativa independiente, pero con una gran vinculación con la orden.
La comunidad parroquial ha sido siempre muy activa en las incontables actividades que impulsan desde la fundación promoviendo la inclusión social y la igualdad de oportunidades. Dos miembros de la comunidad agustiniana forman parte del patronato de la fundación y el orden ha cedido espacios para usos sociales y comunitarios, «siempre desde el respeto a la autonomía y manera aconfesional de hacer del Ateneu».
Ese respeto y reconocimiento quedó plasmado en un texto escrito por Robert Francis Prevost después de sus dos visitas al barrio como prior general de la orden. Una, seguro, en 2003, y la otra entre 2007 y 2013 (en su segunda etapa como prior general). En un documento interno expresó su admiración por el espectacular trabajo social del ateneu. «Muchos laicos nos dan un gran ejemplo», señalaba.
Fuente: elperiodico.com – Helena López – Badalona, 08 MAY 2026.
Los Agustinos en Barcelona. Revista Catalunya Cristiana

En el Raval, el Santo Padre tocará el epicentro de la caridad en Barcelona.
Los agustinos responsables de la comunidad de San Agustín, que alberga varios proyectos sociales y a feligreses de otros países, celebran que «León XIV haya decidido ir a una parroquia que está en una zona difícil».

En el Raval están contentos porque la visita de León XIV hará que, por una vez, se hable de este barrio para bien. Antes de presidir la Misa en la Sagrada Familia la tarde del 10 de junio, el Pontífice se asomará a la realidad de una de las zonas más complicadas y depauperadas de la Ciudad Condal. Y, para ello, visitará la iglesia de San Agustín, un complejo dedicado a la fe, la esperanza y la caridad. Allí, unas 400 personas participarán en el encuentro diocesano con las entidades dedicadas a la asistencia y cuatro agustinos serán los anfitriones. Dos tanzanos y dos filipinos sirven a dos parroquias del barrio y a una de Badalona. Siendo prior general, Robert Prevost llegó a visitar esta última dos veces y quedó gratamente sorprendido por el trabajo de los laicos. El padre Dennis Pineda, filipino, cuenta a Alfa y Omega que «solo el hecho de que el Papa venga al Raval y haya interés de los medios está haciendo mucho». «Es muy bueno que León XIV haya decidido no solo ir a la Sagrada Familia o a la catedral, sino también a una parroquia que está en una zona difícil de la ciudad y no recibe tanta atención», añade el agustino, que es prior de la comunidad.
En el Raval están gratamente sorprendidos y felices por la presencia del Pontífice en estas calles en las que se mezclan los vecinos históricos con otros nuevos llegados de Filipinas, Paraguay, Bolivia o Perú. Especialmente con estos últimos, León XIV se sentirá como en casa. San Agustín también recoge en sus instalaciones, las del antiguo convento, un comedor de las Misioneras de la Caridad y a la fundación Mano Amiga, que distribuye ropa y alimentos a los pobres. En la parroquia se ofrecen clases a quienes no hablan español o catalán y asesoramiento para los trámites burocráticos. «Los religiosos trabajamos aquí para aliviar la pobreza y ayudar en lo que se pueda», explica el padre Pineda. San Agustín será para el Papa el botón de muestra de cuánto la Iglesia en Barcelona se empeña por ser un hospital de campaña para los heridos que deja la vida.
Pero la Iglesia de Barcelona también acude lejos a paliar otros sufrimientos. León XIV podrá comprobarlo. Bendecirá una caravana de 30 ambulancias, vehículos de rescate y dos camiones de bomberos que llevarán material sanitario, desfibriladores y generadores hasta Ucrania. Es parte de la obra de sor Lucía Caram. La religiosa indica a Alfa y Omega que «hacer una oración por la paz y bendecir este corredor humanitario, el número 44, ha sido una decisión personal del Papa que llega en un momento muy complicado para los ucranianos». Caram, junto a la fundación Convento de Santa Clara, ha enviado más de 200 ambulancias a «la martirizada Ucrania», como la definía el Papa Francisco. Él solía mandar a esta dominica rosarios para que los distribuyera en Ucrania y León XIV no ha querido romper con esta costumbre. Así, la religiosa tuvo la idea de pedir al secretario del Papa que, durante su estancia en Barcelona, bendijera la nueva caravana. La respuesta desde Roma fue inmediata. «Francisco era un mensajero de la paz y el Papa León ha recogido el testigo para continuar en ese mismo camino».
Fuente: alfayomega.es – Ángeles Conde Mir – 16 de Mayo de 2026.
El párroco del Raval que recibirá a León XIV en Barcelona: «Ha querido venir a una iglesia sencilla».
El Papa visitará la parroquia de Sant Agustí para reunirse con entidades sociales y conocer de cerca la realidad de uno de los barrios más vulnerables de la ciudad.
Barcelona se prepara para recibir una visita histórica. León XIV, el primer Papa agustino y estadounidense, aterrizará en la capital catalana el próximo mes de junio en un viaje que combinará grandes actos institucionales con una fuerte carga simbólica y social. Más allá de la esperada visita a la Sagrada Familia, el Pontífice ha querido incluir en su agenda una parada muy distinta: la parroquia de Sant Agustí, en pleno corazón del Raval de Barcelona.
No es una elección casual. El templo, discreto y alejado de los circuitos turísticos más monumentales, se ha convertido desde hace años en uno de los principales refugios sociales de Ciutat Vella. Allí se reparten alimentos, ropa y apoyo básico a personas sin hogar, inmigrantes y familias vulnerables. Y allí trabaja también el padre Faustino Mlelwa, un sacerdote tanzano que guarda una relación muy especial con León XIV.
«Para nosotros tiene un significado enorme», explica el párroco. «Pensábamos que el Papa iría a las grandes basílicas, a los templos más importantes, y en cambio ha querido venir aquí, a esta iglesia sencilla del Raval». Mlelwa habla con emoción contenida. Para él, el futuro encuentro tiene una dimensión institucional, pero también profundamente personal.
Hace más de dos décadas acompañó durante semanas al entonces superior general de los agustinos en un viaje por Tanzania, mucho antes de imaginar que aquel religioso acabaría ocupando el trono de San Pedro.
«Yo tenía miedo cuando me dijeron que debía acompañarlo», recuerda entre risas. «Era el superior general de la orden y yo pensaba que cualquier error sería responsabilidad mía. Hicimos más de mil kilómetros por carretera visitando comunidades agustinas». Con el tiempo, aquella tensión inicial desapareció. «Es una persona muy sencilla. Se pone al nivel de cualquiera y habla con total naturalidad. Nunca daba sensación de distancia».
«Una iglesia misionera»
El rector de Sant Agustí insiste varias veces en esa idea: la cercanía. Una característica que, a su juicio, explica buena parte de las decisiones que está tomando León XIV desde el inicio de su pontificado. «Nuestra iglesia es una iglesia misionera», resume. La mayoría de los fieles que acuden al templo son inmigrantes latinoamericanos y filipinos, aunque buena parte de las personas a las que ayudan ni siquiera son católicas. «Aquí atendemos a mucha gente musulmana o de otras religiones. La pobreza no entiende de credos».
La visita del Papa a Sant Agustí tendrá precisamente un marcado carácter social. León XIV mantendrá un encuentro con entidades y colectivos que trabajan con personas vulnerables, desde voluntarios que reparten comida hasta organizaciones que atienden a personas sin hogar. De ahí que desde la parroquia se interprete como toda una declaración de intenciones.
En Sant Agustí conocen bien la cara más dura del Raval. «La situación sigue siendo complicada», admite Mlelwa. «Hay mucha gente durmiendo en la calle, muchas personas con problemas de alcoholismo y mucha pobreza». El sacerdote describe un barrio donde conviven la solidaridad cotidiana con la inseguridad y la exclusión social. «A veces nos dicen que vivimos en la zona roja», comenta. Él mismo fue víctima de un robo en plena plaza de la iglesia.
Pese a todo, el párroco transmite serenidad. En el interior del templo, el trabajo social nunca se detiene. Cada día centenares de personas pasan por el entorno de Sant Agustí buscando ayuda. Muy cerca funcionan también las Misioneras de la Caridad, las religiosas fundadas por Teresa de Calcuta, que sirven comida a más de 400 personas diarias. La parroquia, además, distribuye productos básicos a familias que todavía pueden cocinar en casa, gracias al apoyo del Banco de Alimentos.
«Esto es misión», resume Mlelwa. Y precisamente por eso cree que León XIV ha querido incluir el Raval en su viaje. «El Papa no solo quiere ver las grandes iglesias; también quiere estar donde están las personas que más sufren».
En cualquier caso, mientras el Vaticano ultima los últimos detalles de la agenda y Barcelona refuerza el dispositivo de seguridad previsto para la visita papal, en la parroquia los preparativos avanzan sin grandes estridencias. «Estamos limpiando y ordenando un poco, como cuando esperas a un invitado importante», explica el sacerdote. Nada más.
Porque, aunque el visitante sea el Papa, Mlelwa insiste en que para él sigue siendo también aquel religioso con el que recorrió Tanzania hace veinte años. «Lo siento como un hermano mayor que viene a casa».
Fuente: eldebate.com – Yolanda Canales – 16 may. 2026.
El padre Faustin, rector de Sant Agustí: “Omella me dijo en septiembre que teníamos que arreglar la iglesia por si venía el Papa”.
El sacerdote hizo de chofer a Robert Prevost en Tanzania en 2003: “Mi madre me dijo que no sería cura porque era un trabajo de blancos, pero un día vi a un obispo negro y supe que era posible».
Dos filipinos y dos tanzanos: así es la orden de «contrabandistas de la fe» del Papa en Barcelona
El Papa visitará la parroquia de Sant Agustí del Raval la mañana del 10 de junio

El padre Faustin John Mlelwa, rector de la parroquia de Sant Agustí, en el Raval, está francamente cansado. Le duele un pie: “Parece que los zapatos no son buenos”. Pero sobre todo está muy cansado de atender a todos los periodistas que le han preguntado por el papa León XIV, a quien conoció en Tanzania, donde compartió un largo viaje con él, y que visitará su iglesia durante el viaje que hará a Barcelona los días 9 y 10 de junio. En Sant Agustí, el Papa se reunirá con entidades sociales.
El padre Faustin nació en 1962 en el sur de Tanzania, en la provincia de Njombe, “en un pueblo perdido allá por la sabana. Se llama Mabanda. Ahora vive mucha gente, 10.000 personas, entonces solo había 300. Ahora hay cinco o seis escuelas. Cuando yo era niño, solo había una”, explicaba el pasado martes a este diario. Cada verano vuelve a casa para visitar a su madre, que tiene 91 años. “Paso un mes con ella”. En Tanzania, ya como sacerdote, se convirtió en chófer ocasional de Robert Prevost en 2003, cuando el ahora Pontífice era Principal de la orden de los Agustinos, a la que Faustin Pertenece. Y ya lo ha contado mil veces. “Es muy molesto contarlo tantas veces, todos hacen las mismas preguntas”.
Un largo viaje
Un día, en septiembre pasado, el cardenal Juan José Omella acudió a Sant Agustí a dar misa. Explica Faustin que al final de la ceremonia el arzobispo echó una mirada al techo del templo. Debió de hacer cara de cierta preocupación. “Se veía que estaba un poquito mal”, admite Faustin. Y Omella le dijo: “Tienes que arreglar bien esta iglesia. Puede ser que el Papa venga”.
Fue entonces cuando el tanzano supo por primera vez que había posibilidades de que volviera a ver a Robert Prevost años después de hacerle de chófer durante cerca de 2.000 kilómetros, de Dar es Salaam a Songea y volver: “Es una persona muy sencilla. En el coche íbamos él, otro religioso que se había sacado el carnet de conducir hacía muy poco, y que no quiso conducir para no poner en peligro al Principal, y yo. Conduje la mayor parte del viaje, pero Prevost quiso llevar el coche un rato”. Todo fue bien, no hubo incidentes.
Faustin no solo hizo de conductor. También tradujo homilías de Prevost del inglés al suajili, lengua oficial en Tanzania, que es la segunda del sacerdote: “Mi lengua materna es el bena”, un idioma bantú propio del sur del país.
El cura blanco y el obispo negro
Mlelwa lleva ocho años en la parroquia de Sant Agustí. Cinco como vicario y los últimos tres como rector. Su primer contacto con la religión le fascinó. “En mi pueblo los niños casi no iban a la iglesia, solo los mayores. La primera vez que fui a una iglesia tenía 10 años. Al ver cómo hablaba el sacerdote, cómo actuaba, me impresionó, me emocionó. Le dije a mi madre: ‘Yo quiero ser como él’. Pero ella me contestó que eso era imposible. Me dio que los sacerdotes eran gente que había estudiado y que era un trabajo de blancos. Porque ella nunca había visto un sacerdote negro”.
Faustin, el tercero de seis hermanos, no se desanimó. “Con 10 años entré en la catequesis para bautizarme y hacer la primera comunión. Hicimos un campamento de una semana para prepararnos para la confirmación, y el día que la hice vino un obispo que era negro. Era negro como yo. ¡Y estaba haciendo lo mismo que el cura blanco! Y entonces me dije: ‘Es posible’”.
Hasta entonces no había ido a la escuela. Le enseñaron a leer en catequesis. Luego, ayudado por un amigo de su padre, empezó a estudiar primero de primaria a los 12 años, con otros niños de seis. Y en 1981 fue al seminario. Es sacerdote desde 1996. “Mi padre no quería que lo fuera pero el día que me ordenaron lloró de emoción”. Estudió Teología durante tres años en Roma, se ordenó como diácono en Valladolid y volvió a Tanzania, donde fue sacerdote durante 15 años. “Luego pedí irme a Perú”. En ese país un día volvió a ver a Prevost, aunque entonces solo pudo saludarle brevemente, cuando él ahora Papa lo vio de lejos y pidió encontrarle un momento.
Un hábito negro
De Perú se trasladó a España: “Primero me dijeron que iría a Madrid. Estaba muy contento, tenía amigos allí”. Pero al final le enviaron a Barcelona. No fue, dice, lo mejor para seguir aprendiendo castellano, pero se le ve perfectamente integrado. Cuenta que le sorprendió “muchísimo” que hicieran Papa a Prevost: “No esperaba que una persona tan simple y a la que conozco lo fuera.”
El padre Faustin se prepara para las fotos. En África iba con hábito blanco, y aunque en España le tocaría ir de negro, mantuvo el original: “¿Para qué comprar otro?”, se pregunta entre risas. Pero ahora se coloca el hábito negro que ha adquirido para la visita de León XIV: “Para no ir de blanco como él”. Y camina por la iglesia, donde una plataforma elevadora está colocada cerca del altar. Ya se ha reparado una gran parte del techo, pero faltan algunos arreglos.
El martes, como hace cada día, el rector de Sant Agustí celebró una misa a las 19.00 en la capilla que queda a la derecha del presbiterio, mirando al altar. Sus feligreses son filipinos, peruanos, ecuatorianos: “Vienen algunos catalanes, españoles, pero casi todos han vendido los pisos y se han ido a otros barrios”.
La última entrevista
Pese a que este martes empezó proclamando el hastío que le causaba la insistencia de los periodistas -“Siempre hacen las mismas preguntas, es una gran molestia”-, el padre Faustin acaba cogiendo el teléfono a otro informador que le llama para pedirle una cita. Contesta con aire cansado, algo teatral, y una sonrisa pícara: “Sí, podéis venir mañana. ¿Solo serán 10 minutos, eh?”. Y se ríe a carcajadas.
La iglesia de Sant Agustí será recordada como la que un día acogió al papa León XIV, pero eso no debe orillar la constatación de que su párroco tanzano, el religioso socarrón que vio que podría ser cura cuando descubrió que había obispos negros, merece sin duda una visita.
Fuente: elperiodico.com
Sacerdote católico y Agustino (OSA). Misionero digital, Párroco, Licenciado en Pedagogía por Comillas CIHS. Bellavista, Aljaraque (Huelva). 








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