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«No me gusta ‘influencer’, parece que vendemos bolsos».

‘Solidarios por un bien común’ conoce la labor evangelizadora de ambas jóvenes desde las redes sociales: “La mejor forma de evangelizar en el entorno digital es el deseo de transmitir, con pasión, la verdad”.

El mundo digital ya no es solo un espacio de comunicación, sino un territorio de vida. Redes sociales, plataformas y pantallas configuran una de las formas más comunes de relacionarnos. Para las nuevas generaciones, lo digital no es un complemento de la realidad, sino parte esencial de ella. 

La Iglesia quiere mirar este espacio con autenticidad, creatividad y espíritu misionero. Evangelizar en los entornos digitales no es solo trasladar contenidos religiosos a un nuevo formato. Supone un cambio de lenguaje, de escucha y de presencia. 

Bárbara Bustamante: «Transformar la vida de una persona no pasa por mi, es el Espíritu Santo”

En este contexto, emergen nuevas formas de misión y nuevos protagonistas, los llamados misioneros digitales que anuncian el Evangelio en la redes y compartir su experiencia de fe. Es el caso de Bárbara Bustamante. Vive en Las Rozas (Madrid) con su marido y su hija. Ha transformado su casa en un estudio donde graba desde el año pasado el podcast ‘Mantita y fe’. 

“El nombre se lo atribuyo a un amigo, porque de márketing no sabía nada, solo quería hacer un podcast y hablar sobre la belleza de la fe en lo cotidiano. Envolverlo para que sea atractivo no sabía. Yo quería que se escuchara en casa, en el tiempo libre que una persona tenga, se siente en el sofá, coja su mantita y en lugar de escuchar algo que no le sume en su vida, que le sume”, ha explicado en ‘Solidarios por un bien común’.

Durante el programa, Bárbara alterna formación y testimonio del invitado. “Empezamos con monólogos de cosas que se me ocurrían, y ahora son temas basados en el interés de la audiencia, como la teología del hogar, cómo hacer que mi casa huela a Dios”.

El episodio sobre la la liturgia del matrimonio marcó especialmente a Bárbara: “A la semana, me escribe una persona que me dice ‘Bárbara he escuchado el episodio, llevaba años conviviendo con mi pareja, tengo dos hijos, soy católica pero no practicante, y en mi corazón nació ese deseo inmenso de casarme’. Su pareja no era creyente, y se le ocurrió poner el episodio mientras cocinaba para que la pareja lo escuchara y lo logró, se casaron. Ahora ayudan a otros novios en esa preparación al matrimonio. Transformar la vida de una persona no pasa por mi, es el Espíritu Santo”.

La oración es el punto de partida de cada episodio. Detrás de la cámara hay un equipo de grabación. El invitado de hoy es el Padre Rafael de Tomás, párroco de San Luis Millán en La Moraleja: “La mejor forma de evangelizar en el entorno digital es el deseo de transmitir, con pasión, la verdad”, asevera el sacerdote.

Fernando Rubio, sacerdote: «Ser misionero digital Requiere una formación mínima»

Para otro sacerdote, Fernando Rubio, misionero digital puede ser cualquiera, pero precisa que no todos valen para esta misión, que a su juicio requiere formación.

“Al igual que cuando se mandaban misioneros a las antiguas indias recibían una formación, una precisión del Evangelio y de habilidades sociales, porque es importante el mensaje pero también el continente que envuelve el propio mensaje. Pero empieza con un deseo. Conozco a personas que dicen que la Iglesia tiene que estar aquí, y no saben cómo hacerlo y se forman. En cuatro o cinco años se hacen expertos en la misión digital. Requiere una formación mínima por responsabilidad”.

Paula Vega: «La fe es un camino, una montaña rusa y lo comparto desde esa imperfección para parecerme cada día más a Jesús»

Paula Vega dejó la docencia para dedicarse a difundir el Evangelio en su canal de Instragram ‘Llamameyumi’, que tiene ya más de 80.000 seguidores. Recientemente ha publicado su segundo libro, ‘Con olor a oveja. Caminar guiados por el Buen Pastor’. Un recorrido por las tres parábolas más importantes de la Biblia.

Día a día, Vega comparte su fe a través de las redes, donde hay tantos usuarios “con sed de búsqueda”.

“No quiero dar la sensación de que soy perfecta. La fe es un camino, una montaña rusa y lo comparto desde esa imperfección para parecerme cada día más a Jesús. Mostrar un testimonio real, con sus dudas de fe, sus preguntas , para entender que Dios nos acepta tal y como somos”, ha explicado la misionera católica.

“Parece que vendemos bolsos y siempre digo que vendemos el mejor mensaje del mundo, que es jesús»

Para Paula Vega, la ventaja de ser misionera digital en estos tiempos es la capacidad de llegar a millones de personas, pero no es un camino exento de dificultades: “Están los ‘haters’. Tenemos que tener cuidado en la forma en la que comentamos o hablamos en las redes. Me he encontrado con comentarios hirientes. Esos comentarios los afronto con mucha oración, misericordia conmigo mismo y mucha fraternidad. Cuando hay insultos, ante todo comunión”, ha destacado.

En cualquier caso, Vega rehuye de la etiqueta ‘influencer’ para definir su misión: “Parece que vendemos bolsos y siempre digo que vendemos el mejor mensaje del mundo, que es Jesús, pero intentamos hacer misión”, detalla.

En este sentido, el Padre Fernando Rubio afirma que no es lo mismo ‘influencer’ que misionero digital: “El ‘influencer’ no tiene por qué hablar de Cristo, y un misionero digital es aquel que su presencia en las redes es para anunciar el Evangelio de Cristo”, puntualiza.

Fuente: cope.es