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El Papa se reunió con religiosos y religiosas agustinos de diversas partes de España.

Esta tarde, 9 de junio de 2026, el Papa se reunió con un grupo de religiosos y religiosas agustinos de diversas partes de España en la residencia arzobispal de Barcelona, ​​donde, en un ambiente cálido y cordial, pasó aproximadamente media hora con ellos. También estuvieron presentes sus hermanos de la comunidad internacional que realizan su labor pastoral en el barrio del Raval de la capital catalana.

No se aíslen en sus propias comunidades, sino compartan la riqueza de su vida espiritual con todos en el día a día. Esta es la invitación que León XIV extendió a los aproximadamente 25 miembros de la familia agustina con quienes se reunió esta tarde, 9 de junio, en la residencia arzobispal de Barcelona. Según el canal de Telegram de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa pasó casi media hora, «en un ambiente afectuoso y cordial», con sus hermanos catalanes y con los Misioneros Agustinos, los Agustinos Contemplativos y las Hermanas Agustinas de la Consolación. Al finalizar la conversación, el Papa les impartió su bendición y saludó individualmente a los religiosos y religiosas.

Los agustinos en Barcelona

Entre los agustinos presentes en la reunión se encontraban cuatro miembros de la comunidad internacional que residen en la parroquia del Carmen, en el barrio del Raval de Barcelona. Prestan servicio en las parroquias de San Roque, Sant’Agostino, Inmaculada Concepción y San Lorenzo Ruiz. El padre Dennis Pineda Pineda, el padre Michael Go Maambong, el padre Faustin John Mlelwa y el padre Laurent Joseph Temanya son de Filipinas y Tanzania, y se dedican a diversas actividades en el corazón de la metrópoli catalana. Colaborando entre sí y compartiendo responsabilidades, realizan su labor pastoral en un ambiente fraterno, propio de su carisma agustino.

 Un momento de oración con los agustinos
Un momento de oración con los agustinos   (@Vatican Media)

Las actividades pastorales de las personas religiosas

En la parroquia de San Rocco, los frailes, además de supervisar las iniciativas y celebraciones de evangelización, promueven diversos proyectos educativos, sociales y culturales dirigidos a niños, jóvenes y adultos, con especial atención a los grupos vulnerables. Esta labor socioeducativa se lleva a cabo en colaboración con la Fundación Ateneu Sant Roc, ubicada en la misma parroquia.

También en el corazón de Barcelona, ​​en la parroquia de Sant’Agostino, donde el Papa se reunirá mañana con organizaciones benéficas y de asistencia diocesanas, los frailes se encargan de la catequesis y la liturgia, guían a las comunidades cristianas de diversos países latinoamericanos que celebran allí sus tradiciones y devociones, y colaboran con la Fundación Mano Amiga, que asiste a migrantes mediante la distribución de alimentos y ropa. Los trabajadores parroquiales, además de atender las necesidades espirituales y materiales de los feligreses, cuidan de muchas personas de otras religiones.

Finalmente, en las parroquias de la Inmaculada Concepción y San Lorenzo Ruiz, los agustinos apoyan a la comunidad filipina residente en la metrópoli catalana, ofreciendo atención pastoral a los fieles y acompañándolos en sus necesidades espirituales y comunitarias. Las tres parroquias también tienen una misión de acompañamiento a los inmigrantes. Los frailes agustinos están presentes en Barcelona desde el siglo XIII. Su primer convento se construyó en 1349 en el barrio de la Ribera. Actualmente, alberga principalmente el Archivo Fotográfico de la ciudad, el Museo del Chocolate y el Hotel Sant Agustín. En el siglo XVIII, los frailes se trasladaron al barrio del Raval, donde continúan desarrollando su apostolado con «un solo corazón y una sola alma», siguiendo la Regla de San Agustín.

 León XIV con religiosos y religiosas de la familia agustina
León XIV con religiosos y religiosas de la familia agustina   (@Vatican Media).

Los dones de las monjas agustinas

La comunidad agustina en España se ha movilizado enormemente en los últimos días con motivo de la visita pastoral del Papa. Más de 8.000 personas, entre adolescentes, jóvenes, familias y religiosos y religiosas de todo el país, llegaron a Madrid entre el sábado y el lunes para participar en encuentros con el Papa. Sin embargo, muchos no pudieron viajar a la capital, y las monjas agustinas contemplativas de Sevilla y Huelva les elaboraron pulseras. Este gesto también expresó su afecto por el Papa y permitió que tanto los miembros de sus comunidades monásticas como quienes las visitarán durante la estancia de León XIV en España se sintieran cerca de él.

Para conmemorar la visita del Papa a Madrid, las monjas agustinas recoletas del monasterio de Santa Isabel prepararon unas galletas llamadas «pastas de San Alonso», en honor al fundador de la comunidad monástica, San Alonso de Orozco. Estas delicias a base de almendras fueron entregadas al Papa junto con una carta. En la carta, las monjas recordaron al Pontífice su presencia en Roma en 2002, el 19 de mayo, día de la canonización de San Alonso, y el encuentro que mantuvieron con él en la Plaza de San Pedro, cuando era Prior General de la Orden de San Agustín.

Fuente: vaticannews.va – Ciudad del Vaticano – Tiziana Campisi.

Nuestra familia agustiniana se encuentra con el Papa León en Barcelona

Con el corazón lleno de alegría y gratitud, queremos compartir con todos ustedes una de las vivencias más hermosas y significativas que hemos tenido recientemente: nuestro encuentro con el Papa León aquí en Barcelona.

En esta ocasión tan especial, estuvimos representados por un grupo de 25 hermanos y hermanas que reflejan la riqueza de nuestro carisma: Agustinos, Agustinas Misioneras, Agustinas Contemplativas y Agustinas de Consolación. Juntos, como una sola familia, vivimos un momento de profunda comunión eclesial.

Durante el encuentro, el Santo Padre nos dirigió unas palabras muy cercanas y nos confió tres tareas fundamentales para nuestra vida y misión hoy:

Las tres claves del Papa para la familia agustiniana:

1- Un testimonio de comunión en un mundo dividido: El Papa nos recordó que estamos viviendo un verdadero «momento de gracia como Agustinos». Por eso, en un mundo cada vez más polarizado y fracturado, los agustinos tenemos la misión de testisgos de comunion y debemos llevar este mensaje al mundo.

2- Amor apasionado a la Iglesia: Nos invitó a renovar nuestro amor por la Iglesia citando una hermosa y célebre frase de nuestro padre San Agustín: ⁠»Quien ama a Cristo debe amar a la Iglesia, porque la Iglesia es el cuerpo de Cristo».

3- Salir de la zona de confort: Por último, nos lanzó un desafío directo y valiente: no quedarnos instalados en la comodidad de nuestras rutinas o estructuras, sino tener el coraje de salir al encuentro de la gente, allí donde están sus alegrías y sufrimientos.

El encuentro nos regaló también momentos de mucha cercanía. Cada uno de los 25 asistentes tuvo la oportunidad de saludar personalmente al Santo Padre y compartir unas breves palabras con él, un momento que coronamos con una hermosa fotografía de familia.

Además, tuvimos la satisfacción de presentarle un proyecto hecho realidad que nos llena de orgullo y que ha sido posible gracias al esfuerzo de muchísimos voluntarios: la confección de 7.000 gorros con la inscripción «Agustinos con el Papa, alza la mirada”.

Regresamos con las fuerzas renovadas y el deseo de seguir caminando juntos, con la mirada alzada y el corazón encendido. ¡Que San Agustín nos siga guiando para ser testigos del Amor en medio del mundo!

Fuente: Order of Saint Augustine

El papa León XIV sorprende a la Familia Agustiniana con un encuentro privado e inolvidable en Barcelona.

Barcelona, 9 de junio de 2026. Lo que parecía un sencillo saludo protocolario terminó convirtiéndose en uno de los momentos más especiales de la visita del papa León XIV a Barcelona. Gracias a una iniciativa promovida por el cardenal Juan José Omella, miembros de la Familia Agustiniana pudieron compartir un encuentro cercano, espontáneo y profundamente fraterno con el Santo Padre en el Palacio Arzobispal de Barcelona.

El Padre Dennis Pineda, OSA, ha relatado cómo religiosos y religiosas agustinos llegados desde distintos lugares de España, Portugal y Roma vivieron esta experiencia que ninguno esperaba. «Pensábamos que sería simplemente un saludo rápido, pero terminó siendo una reunión familiar con el Papa», explica.

Agustinos llegados de España, Portugal y Roma

La jornada comenzó con la llegada a Barcelona de religiosos procedentes de diferentes comunidades agustinianas. Entre ellos había hermanos de Valladolid, Zaragoza, León, Portugal y Roma, además de los agustinos que desarrollan su ministerio en Cataluña.

Antes del encuentro con el Papa, todos compartieron una comida fraterna. Más tarde, se reunieron con las Agustinas Misioneras, las Agustinas Contemplativas y las Agustinas de la Consolación para dirigirse juntos hacia el Palacio Arzobispal.

La expectativa era participar en un saludo protocolario junto a otras personalidades eclesiales y civiles presentes en el acto. Sin embargo, la organización tenía preparada una sorpresa.

De un simple saludo protocolario a una reunión familiar con el Papa

Al llegar al Palacio Arzobispal, los miembros de la Familia Agustiniana fueron conducidos directamente a la capilla del edificio, separándose del resto de invitados.

«Nos dijeron que nos sentáramos y ahí ya vimos que aquello no estaba en el programa», recuerda el padre Dennis Pineda.

Mientras esperaban, escuchaban desde la capilla los aplausos y saludos dirigidos al Santo Padre durante un acto que se desarrollaba en el patio del palacio. Poco después, León XIV se dirigió hacia ellos.

Cuando el Papa entró en la capilla, los presentes lo recibieron cantando «Tarde te amé», uno de los himnos más conocidos inspirados en las palabras de san Agustín. El Pontífice escuchó atentamente el canto y, una vez finalizado, invitó a todos a sentarse para compartir un diálogo abierto.

El encuentro se desarrolló en un ambiente de gran cercanía. El Papa confesó que no había preparado ningún discurso y que deseaba simplemente conversar con la Familia Agustiniana.

«Me alegra mucho que estemos aquí reunidos como familia agustiniana», les dijo al comenzar.

Durante la conversación, León XIV quiso conocer quiénes estaban presentes y de dónde procedían. En ese contexto preguntó expresamente por los Agustinos Recoletos.

Los asistentes le explicaron que no había representantes de la Orden porque actualmente los Agustinos Recoletos no tienen presencia en Cataluña.

El Santo Padre también recordó a varios religiosos que había conocido anteriormente durante sus años como prior general de la Orden de San Agustín y mostró interés por la realidad de las distintas comunidades presentes.

«Fermento de unidad y comunión» para la Iglesia y el mundo

Uno de los momentos más significativos del encuentro llegó cuando León XIV reflexionó sobre la misión que la espiritualidad agustiniana puede ofrecer hoy a la Iglesia y a la sociedad.

Inspirándose en el pensamiento de san Agustín, animó a religiosos y religiosas a ser «fermento de unidad y de comunión» en un mundo marcado por las divisiones.

Asimismo, destacó la importancia de vivir abiertos a las necesidades de la Iglesia, disponibles para el servicio y comprometidos con la construcción de comunidades fraternas.

Las intervenciones estuvieron acompañadas de numerosas anécdotas y momentos de humor que provocaron continuas sonrisas entre los asistentes.

En uno de esos momentos distendidos, León XIV comentó con tono de broma, que también los Papas tienen que obedecer.

«Cuando entra el secretario y me dice que tengo que irme, tengo que irme», bromeó, provocando las risas de todos.

Un saludo personal y una fotografía para el recuerdo

Tras más de media hora de conversación, el encuentro concluyó con el saludo personal de cada participante al Santo Padre.

Algunos religiosos y religiosas aprovecharon la ocasión para entregarle pequeños obsequios y pedirle la firma de diversos recuerdos. Antes de despedirse, surgió la propuesta de realizar una fotografía de grupo.

Fue el propio León XIV quien sugirió hacerla en la histórica escalera del Palacio Arzobispal. Allí posó junto a todos los miembros de la Familia Agustiniana presentes, poniendo el broche final a una tarde marcada por la sencillez, la cercanía y el espíritu de fraternidad.

«Fue un encuentro muy familiar, muy informal, muy personal y muy bonito», resume el padre Dennis Pineda.

Una experiencia inesperada que quedará grabada en la memoria de quienes pudieron compartir con el Papa un momento de auténtica familia agustiniana.

Una visita que fortalece los vínculos de la Familia Agustiniana

La reunión celebrada en el Palacio Arzobispal de Barcelona refleja el profundo vínculo que León XIV mantiene con la espiritualidad de san Agustín y con las distintas ramas de la Familia Agustiniana repartidas por el mundo.

Más allá del carácter protocolario de la visita, este encuentro permitió mostrar el rostro cercano de un Papa que quiso dedicar tiempo a escuchar, conversar y compartir la alegría de la vocación agustiniana con religiosos y religiosas que acudieron a Barcelona para acompañarlo.

Fuente: agustinosconelpapa.es

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