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En el Viaje Apostólico a Argelia, 14 de abril de 2026. «Nacer de nuevo de lo alto».
Argelia – Annaba, Santa Misa, 14 de abril de 2026 – Papa León XIV.
08 Homilía en la Basílica de San Agustín 14-4-2026.
Homilía del Santo Padre León XIV.
El Papa: Renovar a la humanidad a una comunión de vida desde la fe.
León XIV en Annaba, Argelia, reflexiona sobre el llamado a la conversión, y el testimonio de San Agustín: “nacer nuevamente de lo alto, es decir, de Dios”
El Papa León XIV celebra la misa en la Basílica de San Agustín en Annaba, Argelia, invitando a los cristianos de Argelia a permanecer “en esta tierra como signo humilde y fiel del amor de Cristo”.
“Hoy escuchamos el Evangelio, buena noticia para todos los tiempos, en esta basílica de Annaba dedicada a san Agustín, obispo de la antigua Hipona”, dijo el Papa en la homilía reiterando el llamado de Jesús: «ustedes tienen que renacer de lo alto» (Jn 3, 7).
“¡He aquí la invitación para todo hombre y toda mujer que busca la salvación! Del llamado de Jesús brota la misión para toda la Iglesia y, por tanto, para la comunidad cristiana de Argelia: nacer nuevamente de lo alto, es decir, de Dios”
La conversión “un don de libertad”
El Santo Padre afirma que es “un don de libertad” que otorga el Señor, “pero debemos hacerlo según su voluntad de amor, que desea renovar a la humanidad llamándola a una comunión de vida, que comienza con la fe”. Quien a su vez da fuerza para hacerlo, y retoma palabras de San Agustín, “que le dice al Señor: Dame lo que mandas y manda lo que quieras (Confesiones, X, 29, 40)”.
Y presenta la experiencia del mismo San Agustín de este ‘nacer de nuevo’: “antes que por su sabiduría, lo contemplamos por su conversión”, dijo el Papa.
“En este renacer, providencialmente acompañado por las lágrimas de su madre, santa Mónica, llegó a ser él mismo exclamando: «Nada sería yo, Dios mío, nada sería yo en absoluto si tú no estuvieses en mí; pero, ¿no sería mejor decir que yo no sería en modo alguno si no estuviese en ti?» (Confesiones, I, 2)”.

Una humanidad renovada
Y destaca de igual modo el testimonio de las comunidades cristianas de los Hechos de los Apóstoles, como una “humanidad renovada por el Espíritu Santo (cf. Hch 4,32-37)”.
“También hoy es necesario -dice el Pontífice- acoger y realizar este canon apostólico, meditándolo como auténtico criterio de reforma eclesial; una reforma que comienza en el corazón, para ser verdadera, y concierne a todos, para hacerse eficaz”.
Y detalla algunas características de esa comunidad: “la Iglesia naciente no se basa, por tanto, en un contrato social, sino en una armonía en la fe”. En segundo lugar, “transformando la posesión en don, esta entrega fraterna no representa una utopía más que para los corazones rivales entre sí y las almas ávidas de sí mismas”. Y, por último, “los Apóstoles proclaman que nuestra vida puede cambiar porque Cristo ha resucitado de entre los muertos”.
Testimonio en la caridad
Finalmente, el Papa exhorta a los cristianos de Argelia, a dar testimonio “del Evangelio con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vivido día a día; así darán sabor y serán luz allí donde viven”.
“Aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente. Sean herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad de quien nace de lo alto como esperanza de salvación para el mundo”, concluyó asi su homilia.

El agradecimiento del Papa
Al final de la misa el Papa también agradeció “a las autoridades civiles, por la cordial hospitalidad que he recibido y por la atención con la que han contribuido al buen resultado de mi visita a Argelia. Considero este viaje como un regalo especial de la Providencia de Dios, un regalo que, a través de un Papa agustino, el Señor ha querido hacer a toda la Iglesia”.
E invitó a dirigirse a Dios con humildad, reconociendo “que la situación actual del mundo, como una espiral negativa, depende en el fondo de nuestro orgullo”.
“Necesitamos de Él, de su misericordia. Solo en Él encuentra paz el corazón humano y solo con Él podremos, todos juntos, reconociéndonos como hermanos, caminar por los caminos de la justicia, del desarrollo integral y de la comunión. Muchas gracias a todos”, dijo.
Fuente: vaticannews.va – Johan Pacheco – Ciudad del Vaticano.




Rev Martin Davakan, OSA – reflexión sobre la Visita Apostólica en Argelia

León XIV, en Hipona: el hogar de san Agustín
La segunda jornada del Papa en Argelia le ha llevado a las ruinas de la ciudad que pastoreó su padre espiritual.
Una jornada para reconectar con la esencia de su vocación, con su ser sacerdote, con su ser pastor, con el carisma del que bebe. León XIV ha pisado este martes la misma tierra en la que san Agustín fue obispo hace más de mil seiscientos años, al que considera su padre espiritual y punto de referencia de la orden de religiosos a la que pertenece. En su segundo día de su periplo por África, su estancia en Argelia le ha llevado hasta Annaba, la antigua Hipona. Tras un vuelo desde Argel de poco más de una hora, la comitiva vaticana se dirigió hasta las ruinas de la ciudad en la que san Agustín pastoreó durante más de treinta años y donde escribió «La ciudad de Dios», su libro más reconocido. Allí, el agustino Robert Prevost ha podido rezar, además de depositar una corona de flores en memoria del doctor de la Iglesia que fue clave en el desarrollo teológico de cuestiones como la gracia, el pecado original y la relación entre fe y razón.
«Aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente», ha expresado León XIV esta tarde en la misa que presidió en la basílica que lleva el nombre del santo, después de visitar la residencia de ancianos regentada por las Hermanitas de los Pobres. Desde el altar de esta basílica invitó a la pequeña comunidad católica de Argelia a ser «herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad». El Papa ya conocía este templo como prior general de los agustinos y pudo venerar otra vez el relicario con el fragmento del cúbito derecho de san Agustín.
Tenacidad en la fe
«Queridísimos cristianos de Argelia: permanezcan en esta tierra como signo humilde y fiel del amor de Cristo», expuso en su alocución el Pontífice norteamericano, sabedor de que los católicos no siempre pueden profesar su fe con la libertad que les gustaría. Por eso, animó a los que escuchaban a dar «testimonio del Evangelio con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vivido día a día; así darán sabor y serán luz allí donde viven». «Su historia está hecha de acogida generosa y de tenacidad en la prueba», subrayó sobre la perseverancia que les llama a seguir cultivando.
Es más, desde esa conciencia clara de ser una minoría religiosa, menos de un 0,1% en un país con un 99% de musulmanes, León XIV utilizó la metáfora del incienso para remarcarles cómo ha de ser su papel en medio de la sociedad: «Un grano incandescente, que esparce perfume porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos hermanos y hermanas».
El Papa recordó a los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que le escuchaban que el incienso «no está en el centro de la atención, sino que invita a dirigir nuestros corazones a Dios, animándonos unos a otros a perseverar en las dificultades del tiempo presente». Así, reiteró su deseo de que los seguidores de Jesús en el país magrebí difundan «el suave olor de la misericordia, de la limosna y del perdón».
La caridad como código
Con estas coordenadas, en su homilía, el Obispo de Roma se adentró en una reflexión con unas claves más orientadas a la Iglesia universal en la que reivindicó el proceso de reforma iniciado por su predecesor, el Papa Francisco. «Una reforma que comienza en el corazón, para ser verdadera, y concierne a todos, para hacerse eficaz», enfatizó, subrayando algunos de los rasgos que ha de tener la Iglesia hoy como la «unidad espiritual» basada en «la comunión de corazones que laten juntos, porque están unidos al de Cristo». «La Iglesia naciente no se basa, por tanto, en un contrato social, sino en una armonía en la fe, en los afectos, en las ideas y en las opciones de vida, pues tiene el centro en el amor de Dios, hecho hombre para salvar a todos los pueblos de la tierra», desarrollaría después.
Y lejos de contemplar a la comunidad católica como un grupo burbuja, destacó que «los cristianos tienen como código fundamental la caridad». «Hagamos al prójimo lo que quisiéramos que hicieran por nosotros», encargó a su auditorio, reversionando la oración por la paz que se le atribuye al santo de Asís: «Donde hay desesperación, enciende esperanza; donde hay miseria, lleva dignidad; donde hay conflicto, lleva reconciliación».
Tras concluir la misa, el Papa ha regresado en avión a Argel y este miércoles por la mañana parte rumbo a Angola, la segunda escala de un viaje que también le llevará a Camerún y Guinea Ecuatorial.
Fuente: larazon.es – José Beltrán – 14/04/2026.
LEÓN XIV RECORRE las HUELLAS de SAN AGUSTÍN, su PADRE espiritual
Visiblemente emocionado, el papa León reza ante las ruinas de Hipona (Argelia) la sede episcopal de su santo patrono san Agustín.
Este es el momento más esperado del viaje del papa a Argelia: León, agustino, llegaba a Annaba, antigua Hipona, para recorrer así las huellas arqueológicas de San Agustín. El día no acompañaba pero, a pesar del viento y la lluvia, el papa atravesó las ruinas de la antigua ciudad romana y cristiana. Entre ellas, la basílica de la paz, donde San Agustín ejerció su ministerio episcopal del 396 al 430.
El Papa León XIV protagonizó un momento profundamente conmovedor durante su visita a Hipona, actual territorio de Argelia, lugar reconocido por haber visto nacer a San Agustín, uno de los más grandes pensadores del cristianismo. En medio de un ambiente de recogimiento, el Pontífice fue captado orando con los ojos cerrados y las manos juntas, reflejando una profunda conexión espiritual con la historia y la fe que representa este lugar sagrado.
La escena ha generado gran impacto entre fieles y seguidores en redes sociales, quienes destacan la humildad y devoción del Papa en un sitio que marcó el inicio del camino de uno de los santos más influyentes de la Iglesia. Este gesto refuerza el mensaje de unidad, fe y memoria espiritual que busca transmitir en su recorrido apostólico.

El Papa cierra su etapa en Argelia con la misa en Annaba y pide “renacer desde lo alto».
El Papa León XIV continúa su viaje por África. Desde el pasado 13 de abril ha vivido en Argelia la primera etapa de su recorrido que culmina hoy. En la Basílica de San Agustín en Annaba, ayer presidió la Misa de clausura de esta fase con un mensaje potente: “renacer desde Dios” como clave para transformar la vida, incluso en medio del dolor y la dificultad. Un llamado a la fe incluso en medio del sufrimiento, antes de continuar su gira por África rumbo a Camerún.
Sacerdote católico y Agustino (OSA). Misionero digital, Párroco, Licenciado en Pedagogía por Comillas CIHS. Bellavista, Aljaraque (Huelva). 







