Loading

La fotógrafa Aurora Vilariño Rubio presenta ‘Las manos que sostienen la tradición’, dentro de su proyecto La Memoria Viva.

Fuentelcésped será escenario los próximos 25 y 26 de septiembre de 2026 de una exposición fotográfica dedicada a sus danzantes, una muestra que pretende mirar más allá de la propia danza para poner el foco en las personas que hacen posible que esta tradición continúe viva.

Bajo el título ‘Las manos que sostienen la tradición’, la exposición está realizada por la fotógrafa y documentalista Aurora Vilariño Rubio dentro de su proyecto La Memoria Viva, una iniciativa que busca documentar el folclore castellano desde una perspectiva humana.

La muestra podrá visitarse ambos días, de 18:00 a 20:00 horas, en el edificio El Granero y recoge el trabajo desarrollado por Vilariño en torno a los danzantes de Fuentelcésped. Su objetivo es mostrar todo aquello que sucede detrás de la danza: cómo se recuperan las tradiciones, cómo se transmiten los conocimientos y cómo se prepara cada año una celebración que forma parte de la identidad del municipio.

Porque detrás de cada salida de los danzantes existe un trabajo que no siempre resulta visible. Personas que enseñan, preparan y conservan la indumentaria, transmiten conocimientos y permiten que las nuevas generaciones aprendan y puedan continuar con la tradición.

La fotógrafa explica que su interés por el folclore castellano parte precisamente de esa mirada. No se trata únicamente de fotografiar la danza o la fiesta, sino de “mostrar todo lo que hay detrás para que una tradición pueda seguir existiendo”.

Una memoria que sigue creciendo

La exposición de Fuentelcésped constituye la primera muestra del proyecto La Memoria Viva, que continuará incorporando nuevas tradiciones y grupos. Dentro de este trabajo también se incluirán próximamente los proyectos realizados en Torregalindo y con el grupo El Guindo de Valladolid.

La intención de Vilariño es construir con el tiempo un registro del folclore castellano actual que permita reflejar cómo se mantienen y transmiten las tradiciones en la actualidad.

Así, La Memoria Viva pretende fijarse no solo en el momento en el que comienza la música y los danzantes salen a la calle, sino también en las personas que consiguen que esa música vuelva a sonar año tras año.

“Sin las raíces, un pueblo no tiene futuro”, señala la autora como síntesis del espíritu de un proyecto que reivindica el valor de la memoria, la transmisión entre generaciones y el papel de quienes mantienen vivas las tradiciones de los pueblos.

Fuente: diariodelaribera.net – 08/09/2026  Begoña Cisneros.