![]()
La verdad incómoda sobre pantallas y crisis educativa.
En esta conversación profunda y extensa, Catherine L’Ecuyer, investigadora y doctora especializada en Educación, autora de varios libros como Educar en la Realidad o Educar en el Asombor, aborda diversos temas relacionados con el impacto de las pantallas en la infancia y adolescencia, cuestionando la incorporación masiva de dispositivos tecnológicos en las aulas y hogares, y defendiendo una educación basada en principios clásicos y humanistas. L’Ecuyer explica cómo desde 2014 ha alertado sobre los riesgos del uso indiscriminado de pantallas, mostrando que la evidencia científica no avala que estas mejoren los resultados académicos y que, por el contrario, provocan adicción, problemas de atención, salud mental y pérdida de comunicación familiar.
La investigadora critica el modelo educativo actual, dominado por el constructivismo y la pedagogía de “construcción de conocimiento” que, según ella, carece de fundamentos sólidos y promueve una educación superficial, fragmentada y dependiente de la tecnología. Denuncia la influencia de la industria tecnológica, que con presupuestos millonarios busca captar la atención de los niños y jóvenes, generando un círculo vicioso donde los padres se sienten impotentes y culpables.
Asimismo, L’Ecuyer defiende la educación clásico realista, basada en la instrucción directa, lectura profunda, valores humanísticos y formación filosófica para desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de discernir la verdad. Rechaza el uso indiscriminado de herramientas como ChatGPT para hacer tareas escolares, argumentando que interrumpen el proceso formativo y el desarrollo de la autonomía intelectual. También aborda la problemática del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), señalando que la sobreexposición a pantallas puede ser una causa ambiental importante, y que muchas veces los diagnósticos pueden estar influenciados por esta situación.
Finalmente, L’Ecuyer defiende la lectura lenta y profunda como antídoto contra la fragmentación causada por las redes sociales y la cultura digital, resaltando la importancia de la belleza, la verdad y la bondad en la educación, y concluye que la educación debe centrarse en la transformación interior del alumno y no solo en la obtención de resultados instrumentales.
Sacerdote católico y Agustino (OSA). Misionero digital, Párroco, Licenciado en Pedagogía por Comillas CIHS. Bellavista, Aljaraque (Huelva). 





