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Testimonios de solidaridad en la desgracia. Más info.

Julio, vecino de Adamuz: «Mi cuerpo se convirtió en otro, solo pensé en ayudar a toda esa gente»
Los reyes don Felipe y doña Letizia han visitado Adamuz para consolar a los familiares de las víctimas del accidente y agradecer la solidaridad de los vecinos. Durante su visita, han conocido a Julio, un joven de 16 años que fue uno de los primeros en llegar al lugar del siniestro para ayudar. Acompañado de su madre, Elisabeth, el joven ha compartido en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE los detalles de su emotivo encuentro con los monarcas.
Julio ha relatado que fue su madre quien le comunicó que los reyes querían conocerle tras enterarse de su historia. «Pude darle la mano, pude hablar con ellos un rato, y me preguntaron que cómo me atreví a eso con mi corta edad», ha explicado el joven en su entrevista con José Luis Pérez.
El rey Felipe VI le transmitió un mensaje de profundo reconocimiento: «Me ha dicho que ojalá toda la juventud se viera reflejada en nuestra actitud, en cómo afrontamos ese desastre, y que le enorgullece mucho que todavía haya gente así». Ante la pregunta de los monarcas, Julio ha respondido con humildad que, al encontrarse con el accidente de vuelta de un día de pesca, su cuerpo «se convirtió en otro». Ha descrito cómo sintió «un impulso, tanto yo como mi amigo, como mi madre, de querer ayudar a toda esa gente, de querer hacer el bien y sin importar nada más».
El joven ha recordado cómo llegaron de los primeros al lugar y, tras ver a la gente corriendo y gritando, siguieron a la policía y entraron «en lo que era el caos». A pesar de haber presenciado «cosas muy desagradables», ha preferido centrarse en lo positivo. «Cuando volví a mi casa, que me costó coger el sueño, […] pensé más en lo bueno, pensé en qué había sido lo que habíamos ayudado nosotros en esa situación», ha confesado. Julio también ha destacado que «el pueblo se volcó entero» para atender a los afectados.
Su madre, Elisabeth, ha admitido que al principio no quería acercarse por si veían «cosas desagradables», pero la insistencia de su hijo la convenció. «Mamá, podemos ayudar, aunque sea traernos a gente en el coche», le dijo Julio. Ahora, se siente «llena de orgullo» y ha confirmado que están recibiendo llamadas de agradecimiento de las personas a las que socorrieron, emocionados por saber que están bien.

Condolencias de León XIV por las víctimas del accidente ferroviario en España, 19.01.2026
S.E. MONS. LUIS JAVIER ARGÜELLO GARCÍA
ARZOBISPO DE VALLADOLID – PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
EL PAPA LEÓN XIV, PROFUNDAMENTE APENADO AL CONOCER LA DOLOROSA NOTICIA DEL ACCIDENTE DE TREN EN ADAMUZ, CÓRDOBA, QUE HA OCASIONADO NUMEROSAS VÍCTIMAS Y HERIDOS, OFRECE SUFRAGIOS POR EL ETERNO DESCANSO DE LOS DIFUNTOS.
ASIMISMO, SU SANTIDAD HACE LLEGAR SU SENTIDO PÉSAME A LOS FAMILIARES DE LOS FALLECIDOS, JUNTO CON SUS EXPRESIONES DE CONSUELO, VIVA SOLICITUD Y DESEOS DE PRONTO RESTABLECIMIENTO DE LOS HERIDOS. MIENTRAS ALIENTA A LOS EQUIPOS DE RESCATE A PERSEVERAR EN LOS ESFUERZOS DE SOCORRO Y ASISTENCIA, EL SANTO PADRE IMPARTE A TODOS, POR INTERCESIÓN DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR, LA CONFORTADORA BENDICIÓN APOSTÓLICA, COMO SIGNO DE ESPERANZA EN EL SEÑOR RESUCITADO.
CARDENAL PIETRO PAROLIN – SECRETARIO DE ESTADO –
Homenaje a las víctimas de Adamuz

«Gracias Nuestro equipo ha querido crear este homenaje para las víctimas y todas esas familias y aportar un granito de esperanza. Y sobre todo agradecer a Adamuz por esa ayuda brindada, España unida siempre❤️en momentos así se ve nuestra unión». Autor: te.locanto en Tiktok.
Las palabras de JULIO, el joven héroe de ADAMUZ, en la misa por las VÍCTIMAS
Nati de la Torre, la abuela de Huelva entregada y creyente cuya vida se quedó en Adamuz

Volvía de Madrid con uno de sus hijos y tres de sus nietos, donde habían pasado un fin de semana familiar perfecto, de esos que le gustaban a Natividad de la Torre: familia unida y momentos compartidos. La matriarca de una gran familia de Huelva -tres hijos y seis nietos-, creyente en Dios y educadora en esa fe, que inculcó a los suyos y a buena cantidad de onubenses a través de los cursillos de cristiandad que impartía.
«En el día de ayer, en casa, estuvimos angustiados con saber dónde estaría nuestra querida amiga Nati de la Torre, quien viajaba en el vagón uno, con su hijo y tres nietos, y era una de las desaparecidas. A las ocho de la tarde nos llegó el mensaje. Breve. Definitivo, de su hijo, Fidel: ‘Pedro, mi madre está con el amor de su vida, Jesús de Nazaret‘. Ahora mismo, escribo estas líneas con las gafas empañadas por las lágrimas y veo las palabras borrosas».
Fuente: abc.es

Fidel Sáez: «En el momento del accidente mi madre iba rezando el rosario»
A Fidel Sáez su madre siempre le habló del «amor de Dios y de cómo «Él nunca nos abandona», asegura a Alfa y Omega; una enseñanza a la que se aferra ahora que ella ha desaparecido en el grave accidente ferroviario que el pasado domingo tuvo lugar a las afueras de Adamuz.

Fidel Sáez es uno de los protagonistas inesperados del accidente de tren en Adamuz y lo es por su emotivo testimonio de fe a pesar del dolor. Buena parte de su familia viajaba en el tren de Alvia accidentado. Su madre, su hermano, un sobrino y sus dos hijos, que regresaban a Huelva después de asistir en la capital a un paso del musical El rey León.
Desde entonces, su madre está desaparecida y su hermano hospitalizado. Los niños se salvaron, aunque su hija ha tenido que ser operada después de una herida en su pierna. Cuando Fidel fue a ver a su hermano al hospital, este le contó que había logrado sacar a los niños del convoy. Lo hizo empujándolos con los pies a través de una ventana. Todo ello a pesar de estar él mismo atrapado entre los amasijos de hierro.
Fidel Sáez: «Iba rezando el rosario»
En entrevista con Alfa y Omega, Sáez ha querido rendir homenaje a su madre. «Ha sido enfermera de profesión toda la vida y se ha dedicado a cuidar del necesitado. Ha sido siempre una mujer de Iglesia», de los grupos de Cursillos de Cristiandad. De hecho, «en el momento del accidente iba rezando el rosario», revela durante la conversación con este periódico.
¿Un funeral presidido por el obispo de Huelva?
Una vivencia de la fe que siempre ha tratado de inculcar a sus hijos. «Nos hablaba del amor de Dios, de cómo Él vino a salvarnos y “mirar cómo le tratamos”», parafrasea su hijo con la voz entrecortada. «Cómo no vamos a creer en Él si a pesar de tratarlo así nunca nos ha abandonado, nunca nos abandona y no nos va a abandonar ahora».
Por todo ello, Sáez tiene «la certeza» de que su madre «está en el mejor de los lugares. El Señor se la ha querido llevar, pero el día de mañana nos volveremos a encontrar», concluye este padre de familia, que además de la llamada de Alfa y Omega también ha recibido la llamada del obispo de Huelva. «Me ha dicho que cuando despidamos a mi madre quiere ser él quien presida la celebración».
Fuente: alfayomega.es
Francesc Torralba, teólogo: «La muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume y se aprende a vivir con esa ausencia».
El filósofo, que perdió a su hijo de 26 años en un accidente de montaña, ha analizado en TRECE su libro ‘La palabra que me sostiene’, en la que profundiza sobre el duelo tras la pérdida de un ser querido.
En una semana trágica para España por el accidente ferroviario en Adamuz, son cientos de personas las que están viviendo un duro duelo por la pérdida de su ser querido en la tragedia. Un campo que ha estudiado en profundidad el teólogo y filósofoFrancesc Torralba, y que dio forma en su libro ‘La palabra que me sostiene’.
Torralba sabe bien lo que es el duelo, después de que hace unos años perdiera a su hijo en un accidente de montaña en los Picos de Europa, con tan solo 26 años. El teólogo ha afirmado en ‘Ecclesia es domingo’ que encontró en “la lectura y la meditación de la Palabra de Dios una consolación frente a la muerte de mi hijo muy joven”.
La muerte de su hijo fue traumática, ya que el propio Francesc Torralba acompañaba a su hijo: “Habíamos planeado la excursión con mucho deseo. En un momento dado se precipitó por un barranco. Fue un impacto terrible procesarlo, asumirlo y poder consolar y ayudar a sus hermanas, a mi esposa, a su novia…”
«la muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume»
Con anterioridad a la muerte de su hijo, Torralba ya había investigado sobre el duelo y la muerte, si bien reconoce que una cosa es el estudio y otra la experiencia propia: “Cuando uno habla desde lo vivido tiene autoridad moral. Las personas que escuchan saben que es una persona que sabe de lo que, habla aunque no compartan la misma idea. Puedes ser una brújula”, ha expresado.
No obstante, Francesc Torralba apunta que quienes buscan una sanación en experiencias ajenas, corren el riesgo de creer todo testimonio: “Es necesario educar el sentido crítico y no creérselo todo. Es distinto ser creyente y ser crédulo. El crédulo se lo traga todo sin discernimiento ni análisis. El creyente acepta una serie de afirmaciones pero las reflexiona. La fe adulta pasa por la crítica”, ha manifestado.
El filósofo catalán afrontó los instantes finales de su hijo, lo que le ha permitido aprender de situaciones límite: “Aprendes a ser mucho mas humilde, no tenemos control del futuro y aprovechas más cada momento, cada conversación. Yo he aprendido la cultura de la gratitud, tendemos a agradecer a posteriori cuando no te puede oír. No puedes posponer la gratitud, tienes que agradecer hoy, perdonar hoy. No pospongas”, ha aconsejado.
En este sentido, Torralba ha subrayado que “la muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume, uno la acepta y aprende a vivir con esa ausencia. Cuando un ser humano muere, está ausente, deja de estar en el espacio y tiempo y tienes que aprender a vivir con esa ausencia”.
Y es que el duelo, a juicio del teólogo, tiene que ver con el amor: “Cuando amas mucho a una persona y desaparece es muy difícil de aceptar”.
«el duelo en comunidad es más llevadero, si otro te sostiene da la impresión de que no estás solo en el mundo»
Preguntado por los errores más frecuentes que se cometen cuando tratamos de consolar a alguien que ha sufrido una pérdida, Torralba apunta que el principal es “dar consejos cuando no los ha solicitado”. Para evitar caer en ello, destaca que “la principal actitud es de escucha, que pueda liberar esas emociones, ese dolor, ese llanto, esas lágrimas. Es estar al lado, no te quedes dentro nada, lo peor es encerrarse e intentar salir solo”.
Y es que “el duelo en comunidad es más llevadero, si otro te sostiene y te da apoyo esto te da la impresión de que no estás solo en el mundo”, ha agregado.
Torralba a su vez ha recalcado que los creyentes, siempre que esa fe “sea muy robusta”, están capacitados para superar un duelo con mayor rapidez. “Cuando ocurre una situación límite hay una especie de movimiento sísmico, se conmueve tu vida personal, espiritual y social. Hay personas que dejan de creer en ese Dios que me protegía, me sostenía. Hay un movimiento hacia el ateísmo, pero en otras personas es todo lo contrario, se agarra a esa fe y confía en que la muerte es la transición a un nacimiento en la que creemos”, ha apuntado.

Fuente: cope.es

Sacerdote católico y agustino (OSA). Pedagogo, Párroco, Misionero digital. Educación: Universidad Pontificia Comillas. Aljaraque (Huelva). 


