San Agustín

Santa Rita de Casia, gran mujer y amiga. Huelva y Montevideo. 22 mayo 2020.

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Modelo de esposa, madre y religiosa. Es «patrona de imposibles», siempre posibles para Dios.

Más info: Milagros que llevaron a santa Rita a la canonización

Santa Rita vivió bien el ‘genio femenino’. «Su secreto: la fidelidad al Amor crucificado».

Pocos santos han calado tanto en la devoción del pueblo como Rita de Casia. Modelo de esposa, madre, viuda y religiosa, nació en Roccaporena (Italia), a pocos kilómetros de Casia, el año 1380 ó 1381.

A los dieciséis años se unió en matrimonio con Fernando Manzini y fueron padres de dos hijos varones. Contribuyó de forma decisiva a la conversión de su esposo. El odio generado por las luchas políticas entre grupos, segó la vida de su marido. Supo perdonar a los asesinos, pero descubrió con dolor que sus hijos preparaban la venganza. Sin dudarlo un instante, manifestó a Dios que prefería verlos muertos a manchados de sangre homicida.Ambos hijos enfermaron y murieron muy jóvenes.

Rita – viuda y sin hijos – ingresó entonces en el monasterio agustiniano de Santa María Magdalena de Casia, donde vivió cuarenta años sirviendo a Dios fielmente y a la comunidad con dedicación y generosidad exquisitas. ¿Cuál es el mensaje que nos transmite esta santa?, se preguntaba Juan Pablo II ante los peregrinos devotos de Santa Rita llegados a Roma el sábado 20 de mayo del año 2000. El Papa respondía: «La santa de Casia es una de las numerosas mujeres cristianas que ‘han incidido significativamente tanto en la vida de la Iglesia como en la sociedad’» (Mulieris dignitatem, 27). Rita interpretó bien el ‘genio femenino’: lo vivió intensamente, tanto en la maternidad física como espiritual”. Y, con motivo del VII Centenario del nacimiento de santa Rita, escribía el Papa que Rita es santa “no tanto por la fama de los prodigios que la devoción popular atribuye a la eficacia de su intercesión ante Dios omnipotente, cuanto por su sorprendente ‘normalidad’ en la vida cotidiana, vivida por ella como esposa y madre, después como viuda y, por fin, como monja Agustina”.

La fecha exacta de la muerte de Rita es incierta. Según algunos autores murió el 22 de mayo de 1447, según otros en 1457. Fue beatificada en 1628 por Urbano VIII y proclamada santa por León XIII el 24 de mayo de 1900.

En Casia se recuerda a Santa Rita, esposa, madre y religiosa

22/Mayo/2018. En el atrio de la Basílica del Santuario dedicado a la Santa se reunieron a las 10.00 los participantes en el desfile histórico – vestidos según la usanza del 1400 – y la procesión con la estatua de Santa Rita, que habían partido desde Roccaporena, en Umbría, su ciudad natal. 

Tras la súplica a la Santa, las celebraciones concluyeron con el tradicional rito de la bendición de las rosas.

Esposa, madre y religiosa

La santa nació alrededor del año 1371 con el nombre de Margarita Lotti, a quien por su diminutivo se la llamaba Rita. Fue esposa y madre y vivió en su hogar la espiral del odio de las facciones de la época. Tanto es así, que su esposo murió asesinado y Rita hizo todo lo posible para evitar que sus hijos se sintieran impulsados por la venganza, a la vez que, en su corazón, perdonó a quienes habían matado a su marido. Tras la muerte de sus hijos Rita comienza una vida de oración aún más intensa por sus queridos difuntos. Y cuando tenía 36 años pide ser admitida entre las monjas agustinas del Monasterio de Santa María Magdalena de Casia. En un primer momento su solicitud fue rechazada, puesto que las religiosas probablemente temían que el ingreso de la viuda de un hombre asesinado habría puesto en peligro la seguridad de su comunidad.

Estando cada vez más inmersa en la contemplación de Cristo, Rita pidió poder participar en la Pasión del Señor y en 1432, absorta en la oración, recibió en su frente la herida de la corona de espinas del Crucificado. Estigma que persistió hasta su muerte, quince años más tarde.

Interpretó bien el “genio femenino”

Al respecto cabe recordar que durante el Jubileo del Año 2000 numerosos devotos de Santa Rita se encontraron con San Juan Pablo II en el centenario de su canonización, quien al saludarlos se preguntó: ¿Cuál es el mensaje que nos transmite hoy esta santa?

Y dijo que se trata de “un mensaje que brota de su vida: la humildad y la obediencia  fueron el camino que Rita recorrió hacia una asimilación cada vez más perfecta con el Crucificado. El estigma que brilla en su frente es la autenticación de su madurez cristiana. En la cruz con Jesús coronó el amor que ya había conocido y expresado de modo heroico en su hogar y mediante la participación en los acontecimientos de su ciudad”.

Rita de Casia, además, recordaba el Papa Wojtyła, fue la primera mujer en ser canonizada durante el gran jubileo de comienzos del siglo XX, el 24 de mayo de 1900. Y su predecesor León XIII, al decretar su santidad, observó que “había agradado tanto a Cristo, que él quiso recompensarla con el signo de su caridad y de su pasión”.

Además, San Juan Pablo II afirmaba que si preguntáramos a Santa Rita cuál es el secreto de su extraordinaria obra de renovación social y espiritual, ella nos respondería: La fidelidad al Amor crucificado. La Santa de Casia – añadía – pertenece al gran ejército de mujeres cristianas que “han incidido significativamente tanto en la vida de la Iglesia como en la sociedad” (Mulieris dignitatem, 27). Rita interpretó bien el “genio femenino”. Lo “vivió intensamente”, tanto en su maternidad física como espiritual.

Fuente: Vatican News. María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

Imagen de Santa Rita venerada en la Iglesia de san Agustín. Aljaraque (Huelva) España.

Oración a santa Rita para su intercesión en causas imposibles.

Santa Patrona de los necesitados, Santa Rita, cuyas plegarias ante el Divino Señor son casi irresistibles, quien por la generosidad en otorgar favores has sido llamada Mediadora de los sin esperanza e incluso de lo Imposible. Santa Rita, tan humilde, tan pura, tan mortificada, tan paciente y de tan compadecido amor por Jesús Crucificado que podrías obtener de Él cualquier cosa que Le pidas. A cuenta de esto recurrimos confiados a ti, esperando, si no siempre alivio, al menos consuelo. Sé favorable a nuestra petición, mostrando el poder de Dios a nombre de este/a suplicante, sé generosa con nosotros, como lo has sido en tantos casos maravillosos, para la más grande gloria de Dios, por la divulgación de tu propia devoción y por el consuelo de aquellos que confían en ti.

Prometemos, si nuestra petición es concedida, glorificar tu nombre, informando del favor concedido, para bendecir y cantar tus alabanzas por siempre. Confiando entonces en los méritos y poder ante el Sagrado Corazón de Jesús, te rogamos: [mencionar petición]. Reza por nosotros, oh Santa Rita, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Parroquia de Santa Rita de Casia y Colegio-Liceo Santa Rita. Montevideo Uruguay

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1 comentario
  • Rita María Luz
    22 mayo, 2020 al 7:24 pm

    Rita y yo

    La mayoría de las personas tenemos un nombre que no nos gusta, el mío era Rita.
    Con eso de que “Rita me irrita” no era muy feliz de llevarlo, entre otros juegos de palabras en los que se lo utilizaba.
    Además, el modo en que veía a la santa por la cual me llamaron así no era muy bueno.
    Recuerdo que durante mi niñez, me llevaban a las misas celebradas los 22 de mayo de cada año, pero Rita me parecía inalcanzable, como si “no pudiera tener acceso” a una amistad con ella. Pese a que me habían comentado algo sobre su vida, no dejaba de parecerme lejana, distante.
    Pero hace unos años mi mamá me invitó a ver la película que narra la vida de esta santita tan bella, y cambió por completo mi manera de percibirla. La conocí “humana”, en su alegría, en el amor y en el dolor más profundo. Desde entonces la sentí, la supe cercana, a mi lado.
    Ahora tengo la certeza de que ella está presente, acompañándome, aconsejándome, llevándome de la mano a veces, invitándome a tener una confianza plena en Dios que, aún cuando todo parezca imposible, irreversible, complicado, Él obra, y siempre para nuestro bien.
    Rita es mi compañera de todos los días eso no lo dudo ni por un instante.
    Y definitivamente, lo que me recuerda constantemente su ternura y su cercanía, es llevar el mismo nombre que ella. Gracias por haberme llamado así 🙂

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