Discipulado

Quien permanece en Cristo da fruto abundante.

Comparte

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. 

Evangelio según san Juan 15, 1-8.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.

Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como al sarmiento, y se seca; luego los recogen y lo echan al fuego, y arden.

Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Comparte
COMPARTE
ENTRADAS RELACIONADAS
El arte de la meditación. La aventura del silencio interior.
San Juan de la Cruz, patrono de los poetas en lengua española. 14 diciembre.
Hoy se necesitan parroquias vibrantes. Nueva Evangelización.

Deja tu comentario

*