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La meta del Camino. Peregrinación a Santiago de Compostela.

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Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad.

Más info:  El Camino de Santiago; un sendero por el que encontrar la felicidad.

Más info en esta web: + Somos peregrinos. Vive la experiencia única del Camino de Santiago.

El Camino de Santiago, Patrimonio de la Humanidad.

Somos peregrinos de los caminos de la vida.

Apunte personal

En julio de 1999, hace diez y nueve años, tuve la oportunidad de realizar el Camino de Santiago; una experiencia única. Lo hice acompañado con jóvenes universitarios de la Parroquia Santa Ana y la Esperanza, del barrio madrileño de Moratalaz, y 500 universitarios de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Seis días de camino, 120 kilómetros, lo suficiente para caer en la cuenta del significado universal del Camino de Santiago, Primer Itinerario Cultural Europeo y Patrimonio de la Humanidad, una de las más antiguas y principales vías de peregrinación de la cristiandad. Desde el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago, innumerables peregrinos se han puesto en camino hacia Santiago de Compostela, para venerar sus reliquias, conformando así toda una cultura jacobea a lo largo de Europa. Doy gracias a Dios por este regalo.

P.José Luis Miguel González,OSA

Para conmemorar el 25 aniversario del Camino de Santiago como Bien Patrimonio Mundial por la UNESCO, el Instituto Geográfico Nacional de España (IGN) ha publicado un recorrido por la cartografía del Camino de Santiago a lo largo del tiempo.

¿Qué importancia tiene peregrinar?

Peregrinar es un rito común a la inmensa mayoría de las religiones. Santiago es una de las tres grandes ciudades de peregrinación del cristianismo, junto a Jerusalén y Roma. Cuando los cristianos europeos ven amenazada su fe por el avance del Islam, se afirman en ella peregrinando hacia el recién descubierto Sepulcro del Apóstol Santiago, a partir del siglo IX. Así se crearon paso a paso rutas que conducían a Santiago de Compostela, dando lugar una forma de unidad entre los diferentes países y regiones europeos. Los siglos XII y XIII fue la época dorada de la peregrinación a Santiago. Posteriormente, el Renacimiento y la Reforma se vieron acompañados por ataques al fenómeno jacobeo que, sin embargo, se mantuvo en pie, aunque con menor afluencia de peregrinos. La Bula de León XIII “Deus Omnipotens”, que verificaba la autenticidad de las reliquias apostólicas, significó un nuevo impulso a la peregrinación jacobea, creciendo a lo largo del siglo XX hasta nuestros días, en los que la peregrinación se muestra con fuerza y en auge.

La peregrinación a Santiago nos conduce a la Tumba de un Apóstol, uno de los doce que formó parte del círculo íntimo de Jesucristo y que fue responsable de la evangelización de Hispania, es decir, fue el transmisor de la fe original recibida de Jesús.

Santiago Apóstol

Uno de los doce Apóstoles, del círculo más íntimo de Cristo junto con su hermano San Juan y con San Pedro, primo del Señor según la tradición. Un apóstol vehemente, fogoso y entusiasta: “Hijo del Trueno” le había apodado Jesús. Un testigo valiente que se aventura hasta el extremo del mundo conocido, el Finisterre gallego, para traer la gran noticia de la salvación: “Cristo ha vencido a la muerte, es el Mesías y el Señor”.

Tras su viaje a España vuelve a Jerusalén, donde es el primer Apóstol en morir mártir de Cristo. Sus discípulos recogen el cadáver y lo trasladan de nuevo a tierras gallegas, las tierras que Santiago había amado tanto. La tumba se pierde en el olvido durante siglos hasta ser redescubierta en el año 813 por un ermitaño llamado Payo o Pelayo. La noticia del hallazgo se propaga rápidamente y enseguida comienzan a venir peregrinos, comienza la peregrinación que de forma ininterrumpida se ha mantenido hasta hoy.

En la Catedral

Rodea el templo hasta la fachada principal, la del Obradorio. Mira su grandiosidad: por fin estás aquí, donde soñaste. Haz la señal de la Cruz, comienza a ascender las escaleras, sin prisas: es la meta, es el momento de disfrutar cada paso que des. ¡Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén.

El Pórtico de la Gloria

Entrando en el templo, te recibe esta magnífica obra del románico que representa la Historia de la Salvación. A la izquierda, el deseo de la venida de Cristo, simbolizado por cuatro profetas del Antiguo Testamento. A la derecha, el anuncio de Cristo por cuatro Apóstoles; es el Nuevo Testamento. En medio está el Señor, rodeado de su gloria. Él es el templo, el mediador entre Dios y los hombres, el sacerdote. Él sostiene la puerta, Él nos pone en comunicación con la vida divina, por Él entramos en la verdadera vida a través de la fe. En la columna central, el parteluz, Santiago, el Apóstol, el enviado de Cristo que nos ha transmitido esa fe. Entra por la fe, por la puerta, que es Cristo, diciendo: “Creo en un solo Dios…”.

El abrazo al Apóstol

La vista nos lleva al Altar Mayor, que rodeamos por el lado derecho para subir a dar un abrazo a la imagen del Apóstol que preside el templo. ¡Gracias amigo Santiago, hermano Santiago, por ayudarme a llegar hasta aquí! ¡Gracias por tu persona, por tu compañía, por tu testimonio, por tu legado!

El Sepulcro de Santiago

Bajo el altar está la cripta, la verdadera meta del Camino: los muros de la antigua tumba y en medio la urna que contiene los restos del Apóstol. Y estás aquí, Santiago, en este extremo del mundo. Hasta aquí has llegado para anunciarnos a Cristo, y aquí permaneces para alentar nuestras búsquedas y nuestra fe. Fortalece mi fe, mi vida cristiana, que tantas veces parece apagarse. Tú el fuerte, tú el intrépido, tú el Hijo del Trueno.

El Sacramento de la Reconciliación

Verás confesionarios repartidos por todo el templo y confesores en diferentes idiomas. En el Camino has descubierto tus heridas, tus infidelidades, tus pecados. En el sacramento de la Penitencia pones tu vida y tu pecado en las manos amorosas y sanadoras de Cristo, para que Él renueve tu existencia. Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.

La Misa del Peregrino

Peregrinos de tantos lugares, de tantos idiomas, nos hemos reunido alrededor de tu Mesa, Señor, de tu Eucaristía. Para sentarnos junto a ti como tantas tardes se sentó Santiago, para estar contigo, para escucharte, para aprender de ti, para que nos alimentes y fortalezcas con tu propia vida, con tu propio Cuerpo.

Iniciando el camino de la vida

Cuando acabes, sal de la Catedral por la puerta Sur, la Puerta de las Platerías. Fíjate en la fachada. En el parteluz, entre los arcos de las dos puertas, hay un Crismón, símbolo de Cristo. Pero las letras están al revés: la Alfa se ha vuelto Omega, y viceversa. El fin se hace principio. La meta del Camino es ahora el comienzo de otro camino, de la nueva vida que empiezas.

Oración del peregrino

Apóstol Santiago, elegido entre los primeros, tú fuiste el primero en beber el cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, en nuestro caminar de peregrinos siguiendo el camino de la vida cristiana y aliéntanos para que, finalmente, alcancemos la gloria de Dios Padre. Amén.

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