Tiempo Ordinario

Ampliemos la mirada. En el DOMUND entregados al Amor. 29º Domingo T.O.-A.

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Vive la Pascua Dominical en la Eucaristía en Casa y en la Parroquia.

Ampliemos la mirada. En el DOMUND entregados al Amor.

Mt 22,15-21. ¿A quién te vendes? ¿A quién nos vendemos? ¿Al “César, dinero, comodidad- placer-egoísmo”…? ¿De quién es nuestro corazón? ¿Del Padre que rodea al mundo con el amor del Hijo? ¿O del peso de lo que ata y no nos deja ser nosotros mismos? El Padre posee la capacidad de mirada más amplia y acogedora que podamos imaginar.

El que vive colmado por el “dios” dinero u otros “dioses”, no puede mirar, porque su codicia se lo impide. El dinero impide una mirada generosa, que es a la que nos lanza continuamente el banquete de la eucaristía.

En este día del DOMUND ampliemos nuestra mirada a la realidad que nos ofrece el testimonio de tantos misioneros y misioneras en todo el mundo. San Damián el misionero de la isla de enfermos de lepra en Molokai, nos invita a olvidar al César y reconducirnos: “Pongámonos en las manos de Dios, como instrumentos en las manos del obrero. En la vida o en la muerte, seamos siempre de Jesús”. No nos equivoquemos y entreguemos el corazón al Señor del Amor.

Alentados por el testimonio y la intercesión de los santos misioneros, dediquémonos con pasión a ofrecer con generosidad los dones que hemos recibido. Aquí o allá, seamos Teresa de Calcuta, Carlo Acutis o Damián.

Fuente: Revista 21. Dibujo: Patxi Velasco FANO – Texto: Fernando Cordero,ss.cc.

Vida de servicio – 29º Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo A

Mt 22,15-21. Jesús nos pone frente a una elección. La elección sobre cómo vivir la vida, como vivir la fe: ¿Cómo quieres vivir, en los valores de lo que el césar representa (poder, dominio, riqueza, etc.) o en la dinámica del Dios de Jesús, en la vida que se hace servicio? Comentando este texto del evangelio, el papa Francisco dice:

«El cristiano está llamado a comprometerse en las realidades terrenales, pero iluminándolas con la luz que viene de Dios. El confiarse de forma prioritaria a Dios y la esperanza en Él no comportan una huida de la realidad, sino restituir laboriosamente a Dios aquello que le pertenece. Por eso el creyente mira la realidad futura, al de Dios, para vivir la vida terrenal con plenitud y responder con coraje a sus desafíos».

(Ángelus 22 octubre 2017)

Fuente: Editorial Verbo Divino – EVD.

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Llamados a la misión. Jornada Mundial de las Misiones, Domund 2020.

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